viernes, 24 de mayo de 2013

A las Diputadas y los Diputados de la Asamblea Nacional de Venezuela


Soy educadora. Me he dedicado a enseñar durante más de 20 años. He tratado de inculcar a mis alumnos valores como el respeto, la humildad, la solidaridad, la sinceridad, la honestidad, la generosidad. He tratado de enseñarles a reconocer el valor de la vida, la necesidad de lograr las metas con mucho trabajo y esmero.  Hoy, para mí, ustedes son mis alumnos. Hoy, para mí, ustedes son aprendices. No pretendo enseñarles nada de política ni de leyes. Ustedes saben de eso mucho más de que lo que yo pueda saber puesto que es ese su trabajo.
Más que enseñarles algo, hoy, quiero recordarles porque ustedes están en la Asamblea Nacional. Ustedes están aquí porque nosotros, el pueblo, los eligió. Pero quienes los elegimos, no lo hicimos tomando en cuenta su religión, no los elegimos porque son católicos, evangélicos, protestantes, o judíos. No los elegimos porque son jesuitas, marianos o pertenecen al Opus Dei. No, nosotros los elegimos porque ofrecieron velar por nuestros intereses. Los elegimos porque ofrecieron crear leyes que nos favorezcan, que de alguna manera contribuyan a crear una mejor sociedad, una sociedad más justa, en la que todos nos sintamos protegidos, en la que todos nos sintamos incluidos.
Ustedes, hasta ahora, han legislado a favor de muchos grupos históricamente discriminados y marginados. Han legislado en favor de las mujeres. Yo como mujer se los agradezco. Han legislado por los niños, niñas y adolescentes. Han legislado por las personas afrodescendientes. Han legislado a favor de los animales. Pero, lamentablemente, han ignorado una parte importante de la población que también es discriminada, marginada y que necesita ser tomada en cuenta. La población de lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, transgénero e intersex. Mejor conocidos como los LGBTI. Aquí me expreso en nombre de todas las personas LGBTI en Venezuela. 
Ustedes, hasta ahora, han puesto sus creencias religiosas primero que su deber para con la sociedad. Han ignorado el carácter laico de nuestro país establecido en la Constitución. Han pasado por alto el hecho de que su función en el parlamento se debe al pueblo y a la satisfacción de sus necesidades. Es hora de que ustedes recuerden la razón por la que están allí. Es momento de que ustedes, se desliguen de sus creencias religiosas, de su opinión moralista y legislen a favor de los LGBTI. Es hora de que actúen como hombre y mujeres de leyes y legislen para nosotros, sus electores. 
No les estamos pidiendo nada imposible. Solo les pedimos el reconocimiento de nuestros derechos. Porque cumplimos con nuestros deberes como ciudadanos. Trabajamos, pagamos impuestos, votamos, participamos activamente en la sociedad. Los homosexuales somos mucho más que el personaje feminizado que aparece en los programas cómicos que ven en televisión cada domingo o lunes. Somos más que la mujer masculina que les presentan en las telenovelas. Somos más que el transexual femenino que ves por las noches en la avenida Libertador, somos mucho más que el carnaval que disfrutas ver en las calles en la marcha del orgullo gay.
Los homosexuales, somos tu hija, tu hermana, tu tía, tu vecina a la que acudes cunado necesitas pedirle que te abra la puerta del edificio porque tu llave no quiere abrir. Somos tus profesores que tenemos que sobrevivir con un sueldo que tampoco nos alcanza para hacer un mercado decente.  Los homosexuales somos más que seres con una vida sexual activa. Somos personas que nos preocupamos por los animales, que rescatamos un perro o un gato en la calle y le buscamos una familia que le brinde un nuevo hogar. Somos personas que reciclamos, somos cuidadosos del medio ambiente, somos consumidores de bienes y servicios, somos productores, somos seres que aportamos beneficios a nuestro país. Somos ciudadanos, somos venezolanos.            
Es como ciudadanos venezolanos que estamos aquí para exigir se reconozcan nuestros derechos.  
1.       Aprobación del matrimonio civil igualitario. Queremos los mismos derechos con los mismos nombres. Porque somos iguales en la diversidad. Queremos el reconocimiento de todos los derechos que se derivan de un matrimonio.
Derechos patrimoniales, derechos sucesorales, es decir, derecho a decidir sobre la salud de nuestra pareja en caso de enfermedad. En caso de muerte de nuestra pareja estar protejidos y amaparados por la ley. Queremos el derecho a la co-maternidad y la co-paternidad, es decir, que mi pareja, pueda ser responsable por mis hijos, en caso de existir esa situación. Queremos el derecho a préstamos bancarios en conjunto para la adquisición de vivienda, creación y constitución de empresas, etc.  Queremos adoptar para brindarle amor a aquel niño abandonado por una madre, padre o pareja heterosexual.
2.       Exigimos la creación de una ley de identidad de género. Que las personas trans les sea reconocida su identidad independientemente de su sexo biológico. Que se incluya la no discriminación por identidad o expresión de género. Que ningún niño o niña trans sea excluido del sistema educativo por razones de identidad y expresión de género. Que se implemente en hospitales públicos la reasignación genital y asistencia psicológica necesaria para las personas trans que así lo soliciten.
3.       Que se condenen los crímenes de odio contra las personas por su orientación sexual, identidad y expresión de género. No más discriminación de las fuerzas militares, la guardia nacional y la policía nacional contra las personas trans que ejercen el trabajo sexual. No es nuestra función decir si el trabajo sexual es moral o no. Esas mujeres trans ejercen ese trabajo porque la mayoría de ellas fue discriminada, expulsada de su hogar, de la escuela y ven en este oficio la única solución para sobrevivir.
4.       Exigimos la creación de un programa nacional de educación sexual a todos los niveles. Esto contribuirá a la disminución de la ignorancia en relación con los temas sobre la diversidad sexual. Adicionalmente, contribuiría a la disminución de embarazos precoces en nuestro país. Nuestro pueblo necesita educarse. Debemos comenzar a hablar de la sexualidad de manera responsable. Quitarnos el tabú, la sexualidad es inherente al ser humano, pero no podemos seguir sin hablar de sexualidad. Mientras más hablemos de la sexualidad, más enseñamos, más sabemos e ignoramos menos. Preguntémonos, ¿Por qué somos el primer país en embarazo precoz? ¿Por qué somos el país que más busca pornografía en internet? Definitivamente estamos haciendo algo mal y hay que remediarlo.  
5.       Protección social y acceso a la salud de las personas LGBTI que viven con VIH

Según el censo nacional de población y vivienda realizado por el INE en el año 2011 existen entre 4.000 y 6.000 parejas del mismo sexo que conviven como familia, aunque el número podría ser mayor dada la irregularidad en el registro, muchos de los encuestadores no preguntaron y otros se abstuvieron de registrarse como familias por el temor a ser identificados como homosexuales. Pero es más o menos esa cantidad de familias que están en situación de invulnerabilidad, totalmente desprotegidas. Ustedes señores disputados están en deuda con la población LGBTI.    
El reconocimiento de las relaciones de parejas del mismo sexo, el reconocimiento de las familias homoparentales no es más que un mero formalismo. Porque ya estamos aquí, existimos desde hace muchísimo tiempo, ustedes lo saben. Llevamos a nuestros hijos a las escuelas, participamos en las reuniones de padres y representantes.  Participamos en las verbenas y eventos de las escuelas.
El reconocimiento de nuestras familias no significa la perdida de la institución familiar, por el contrario, es el reconocimiento de nuevos tipos de familias.  Las madres cuyos esposos han sido asesinados y quedan solas con sus hijos constituyen una familia, los padres que han sido abandonados por sus esposas y/o concubinas y se quedan solos con sus hijos constituyen una familia, las madres o padres que crían a sus hijos con ayuda de las abuelas y/o abuelos, tíos también constituyen una familia, dos hombres o dos mujeres, al igual que un hombre y una mujer con o sin niños pero que comparten amor, respeto, confianza, comunicación, problemas, alegrías y tristezas, deberes y responsabilidades típicas de un hogar, también constituyen una familia. Aceptemos la realidad,  la existencia de nuevos tipos de familia no significa la extinción de la familia tradicional, significa la ampliación de la sociedad. Significa la incorporación de nuevos tipos de familia.  
Queremos al igual que ustedes, poder disfrutar de un noviazgo tradicional, la conquista, el cortejo, las salidas nocturnas al cine, al teatro, queremos poder expresar nuestro amor a través de un abrazo, tomarnos de la mano, darnos un beso en público, hacer peticiones de matrimonio tipo Hollywood en público, queremos que no nos discriminen y nos manden a salir de un centro comercial, de una plaza pública por expresar nuestro amor. Si fueras tú, ¿cómo te sentirías?  
Estimados diputados y diputadas, no le nieguen el derecho al amor a las personas lesbianas, gays, bisexuales, transexuales, trasngéneros e intersex. El reconocimiento de nuestros derechos no aniquila ninguno de sus derechos.  De ninguna manera buscamos la extinción de la humanidad ni de la sociedad. Sencillamente queremos vivir en diversidad y disfrutar de nuestros derechos en libertad.
No nos nieguen el derecho a que nuestros hijos crezcan en igualdad. Sé que muchos de ustedes se preocupan por el bienestar de nuestros hijos, créanme que se los agradecemos. Cuando no se reconocen nuestros derechos como familias, discriminan a nuestros hijos por tener padres o madres homosexuales. Pero por otro lado, ¿Quién se preocupa por los hijos de los padres homofóbicos? Esos niños crecen en hogares donde les inculcan el odio a los homosexuales. Les enseñan a discriminar, les siembran odio en su corazón.  Preocupémonos por esos niños. Los nuestros están muy bien, porque son niños deseados, traídos al mundo para ser amados y no como producto de un embarazo no deseado, un embarazo precoz o una noche de copas o como recurso para amarrar a un hombre. Nuestros hijos crecen en diversidad, aprenden a respetar las diferencias de los demás, aprenden tolerancia, crecen en libertad.  
Por una sociedad más amplia, inclusiva y democrática hagan lo que les corresponde. Crear las leyes necesarias para nuestra protección, para la protección de nuestros derechos humanos, nuestro derecho a una sexualidad libre. 

martes, 21 de mayo de 2013

Santa Quiteria


El 22 de mayo de cada año se conmemora la festividad de Santa Quiteria. Aquí les dejo algunos datos sobre esta santa.

Santa Quiteria (en francés: Quitterie, en portugués: Quitéria) fue una virgen y mártir del siglo II de la que poco se conoce, más allá de su nombre y su culto. Ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum y su nombre proviene de Kythere o Kuteria, que significa "la roja". 

Tradición y culto

La leyenda habla de Quiteria como una de las nueve hermanas que de un sólo parto tuvo Calsia, la esposa del entonces gobernador romano en Gallaecia, Lucio Castelio Severo. Repudiadas por su familia nada más nacer, Quiteria y sus hermanas (Librada, Marina, Victoria, Germana, Eufemia, Marciana, Genibera y Basilia), fueron adoptadas en secreto por cristianos del lugar y educadas según su fe. Perseguidas y amenazadas, las jóvenes se vieron obligadas a huir a diferentes lugares, siendo finalmente todas ellas martirizadas.
Quiteria viviría primero retirada en los montes gallegos, para luego recorrer gran parte de Hispania y llegar incluso al sur de la Galia, y a la ciudad de Marjaliza (Toledo), donde encontraría la muerte siendo apenas una niña.
Tradicionalmente se le han atribuido milagros de sanación relacionados con el mal de la rabia, creencia que la leyenda atribuye al hecho de que los perros siempre se calmaran en presencia de Quiteria. Parte de sus reliquias se veneran en Marjaliza (España) y Lanuza (España).
Algunas poblaciones manchegas tienen a Santa Quiteria por patrona, como los siguientes municipios de la provincia de Ciudad Real: Puebla de Don Rodrigo, Los Pozuelos de Calatrava, Alcoba de los Montes y Fuente el Fresno. En este último pueblo se celebran grandes fiestas desde la noche del 19 de mayo, en la que se elaboran las "Caridades de la Santa" en la denominada fiesta de la Harina, hasta el día 24 de mayo, destacando las procesiones en honor a Santa Quiteria los días 21 y 22 de mayo, durante estos días la santa va adornada con centenares de flores y miles de joyas pertenecientes a todos y cada uno de los vecinos de Fuente El Fresno. Las fiestas concluyen con la traca fin de fiestas y el toro de fuego. Una cancioncilla fuentera dice:"No hay un desierto tan ardiente, ni gélido glaciar que se pueda comparar con el fervor que los fuenteros tienen a Santa Quiteria". También es patrona del municipio castellonense de Almazora, en honor a la que celebran sus fiestas mayores durante una semana, durante la que es trasladada al municipio en romería desde su ermita para posteriormente ser sacada en procesión por el casco antiguo.
Una antigua copla dice: "Santa Quiteria bendita, abogada de la rabia, saludadora mayor del Campo de Calatrava" Pero también se celebra en otros lugares de Castilla-La Mancha, como Higueruela en Albacete, y Rozalén del Monte y Huete en Cuenca. En éste último pueblo la fiesta se celebra durante varios días en que se agasaja a la santa con los paloteos al son de dulzaina y tamboril, y con los tradicionales galopeos.

Tomado de: Wikipedia.

Otra versión de esta historia de Santa Quiteria

Quiteria era hija de una pareja pagana enemiga de los cristianos que habitaba en una zona entre Galicia y Portugal. Nació junto a otras ocho niñas quienes fueron entregadas por su madre a la sirvienta para que las matara por miedo a que su marido pensara que le había sido infiel debido a lo inusual de un parto de nueve niñas. Su sirvienta la desobedeció y entregó las nueve niñas a una casa donde las criaron bajo la doctrina del cristianismo. Su padre al enterarse de su existencia las amenazo de matarlas si no abandonaban su vida cristiana, ellas se negaron y su padre cumplió su amenaza:
Quiteria fue la única que pudo escapar a esa matanza, un tiempo después, su padre logró encontrarla y le dijo que si aceptaba casarse le perdonaría la vida. Quiteria se negó y su padre mandó a decapitarla convirtiéndola así en una mártir.  Para leer la historia completa aquí: Santa Quiteria.  El 22 de mayo se conmemora la festividad de Santa Quiteria por ser ese el día de su decapitación en torno al año 130.


sábado, 11 de mayo de 2013

Segunda caminata contra la Lesbofobia, Homofobia, Bifobia y Transfobia Caracas 2013


La gente de la Asociación Civil Venezuela Diversa y la Comunidad Metropolitana de Caracas están convocando para una actividad este 17 de mayo de 2013. Aquí les dejo la información. 

Segunda caminata contra la Lesbofobia, Homofobia, Bifobia y Transfobia Caracas 2013.

Queremos que esta caminata no se confunda con un desfile de carnaval o marcha folclóricas, nuestra caminata es una demostración de protesta pacífica, tiene un carácter de reivindicación y exigibilidad de nuestros Derechos Humanos.


¿CUÁL ES TEMA CENTRAL PARA EL 2013?

Para 2013 el lema central es: “Frente a la Homofobia, Bifobia y Transfobia en Venezuela: Unidad, Organización y Movilización”. Con el cual queremos poner en relieve la necesidad de profundizar en la unidad del movimiento LGBTI que debe avanzar con organización y movilización constante para conquistar el reconocimiento de nuestros derechos humanos, la erradicación de los actos de Homofobia, Bifobia y Transfobia que ocurren a diario en los centros educativos, centros de trabajo y salud, espacios públicos y privados que prestan servicios públicos, cuerpos policiales y de seguridad ciudadana, partidos políticos, y medios de comunicación social.

Todos los participantes deben tener clara la idea de la razón por la cual se está allí en ese momento y expresar con valentía su voz de protesta sobre estas situaciones.


NUESTROS OBJETIVOS:

- Conmemorar el 17 de mayo de 1990, fecha cuando la Organización Mundial de la Salud excluyo definitivamente a la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales, presentándola como una variación natural de la sexualidad humana.
- Colocar este Día en el calendario nacional venezolano y del mayor número de países del mundo hasta alcanzar su reconociendo a escala internacional, para perseverar en la lucha contra la lesbofobia,  homofobia, bifobia y transfobia.
- Hacer un llamado de atención y concienciación a la toda la sociedad venezolana y agentes decisores del Estado sobre las consecuencias que ocasionan los diversos actos de Homofobia, Bifobia y Transfobia frente a los derechos humanos.
- Visibilizar los derechos humanos de los miembros de la comunidad LGBTI a fin de contribuir con la prevención y erradicación de la lesbofobia, homofobia, bifobia y transfobia en los diferentes espacios sociales.
- Incentivar la participación activa y protagónica de las personas LGBTI, que no se involucran en la lucha por sus derechos humanos, para que no se queden de brazos cruzados y den su aporte para la erradicación de la Homofobia, Bifobia y Transfobia producto de la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

¿POR QUÉ UN DÍA CONTRA LA LESBOFOBIA, HOMOFOBIA, BIFOBIA Y TRANSFOBIA?

En la comunidad mundial las personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersexuales (LGBTI) experimentan discriminación en muchos y variados aspectos de la vida cotidiana, sufren violencia, hostigamiento, exclusión, estigmatización debido a su orientación sexual o identidad de género.

Nuestro país no está lejos de esta realidad, de aquí que apoyemos la llamada “Por el reconocimiento universal del Día Internacional contra la Homofobia” (IDAHO), iniciativa de Louis-Georges Tin - activista francés por los derechos civiles de la población negra y LGBTI- quien en agosto de 2004 propuso que el 17 de mayo fuera fijado como Día Internacional contra la Homofobia, para recordar la decisión de la Organización Mundial de la Salud de retirar la homosexualidad de la lista de enfermedades mentales.

¿A QUÉ SE REFIEREN LOS TERMINOS LESBOFOBIA, HOMOFOBIA, BIFOBIA Y TRANSFOBIA?

Los términos lesbofobia, homofobia, bifobia y transfobia se refiere a la aversión, odio irracional, miedo, prejuicio o discriminación contra mujeres y hombres homosexuales (Lesbianas, Gays), mujeres y hombres bisexuales, personas Trans (Travestis, Transgéneros, Transexuales), que integran a la diversidad sexual o sexo-diversidad. Se fundamenta en el odio al otro y otra, preparando siempre las condiciones para el exterminio que pasiva o activamente crea y consolida un marco de referencias agresivas contra las personas LGBTI, identificándolas como personas peligrosas, viciosas, pecadoras, anormales, y enfermas, marcándoles con un estigma específico que es el cimiento para las acciones de violencia política, social o física.

IDEAS QUE PUEDES LLEVAR A CABO EN NUESTRA 2DA. CAMINATA CONTRA LA HOMOFOBIA, BIFOBIA Y TRANSFOBIA. CARACAS 2013:

Para nuestra Caminata queremos compartir contigo algunas ideas para que puedas decidir, elegir o ampliar algunas de estas son:

- Llevar contigo a tus padres, familiares, amigas y amigos, compañeras de trabajo o estudio y cualquier persona que te apoye en lucha por la erradicación de la discriminación por orientación sexual e identidad de género.
- Usar prendas de vestir moradas/violeta.
- Llevar la bandera arcoíris y/o bandera nacional.
- Colorearte el cuerpo de morado.
- Llevar globos con los colores del arcoíris.
- Repartir lazos morados.

¿QUIÉNES ORGANIZAN Y CONVOCAN PARA ESTA ACTIVIDAD?

Los organizadores y responsables de este evento son Venezuela Diversa A.C y Comunidad Metropolitana de Caracas organizaciones que trabajan por el respeto a los derechos humanos de las personas LGBTI.

Para mayor información puedes comunicarte:


Yonatan Matheus.
Director General de Venezuela Diversa A.C.
Teléfonos: +58 416 823-72-21
E-mail: venezueladiversa@gmail.com
Web: www.venezueladiversaac.blogspot.com
Twitter: @venediver

Cesar Sequera.
Coordinador General de COMAC
Teléfonos: +58 416 935-37-71
E-mail: cerosenu2@gmail.com
Web: http://icmvenezuelablogspot.com/
Twitter: @comacvzla

sábado, 20 de abril de 2013

La Venezuela que sueño


No es mucho pedir, no comparo mi país con ningún otro. Un país debe proveer a sus ciudadanos de cuatro cosas fundamentales: educación, salud, empleo, y seguridad.
Educación, la educación es la base de todo. Debemos educar para tener mejores personas, mejores ciudadanos. Debemos enfocarnos en una educación para aprender más allá de obtener una calificación o de pasar a un nivel superior. Educar en valores, educar para la democracia. Educar para el respeto a los demás. Educar para el trabajo honesto. Educar, no para comprar, adquirir u obtener cosas sino para valorar esas cosas que tenemos aunque sean pocas y no tan valiosas en términos monetarios. Educar para la vida. No sé trata solo de impartir conocimiento, se trata de enseñar a ser seres pensantes, analíticos, críticos de la realidad, personas que quieran cambiar el mundo, personas que quieran tener un mejor mundo. Enseñar no solo a leer palabras o calcular cifras, no, se trata de enseñar a leer con una actitud crítica, enseñar a escribir sin limitaciones, a ser creativos, soñadores, analíticos. Enseñar a pensar. Enseñar a crear. Enseñar a hacer nuestros sueños realidad. Enseñar a ser compasivos, a respetar la naturaleza, a ser colaboradores a ser solidarios, en fin, a ser mejores personas, mejores ciudadanos. Todo esto pasa por tener más y mejores escuelas, liceos y universidades mejor dotadas y con muchos recursos, con maestros, profesores, profesionales de la educación mejor pagados, con oportunidades de crecimiento y formación académica de calidad. 
Salud, principalmente salud preventiva. Si somos un país saludable somos un país productivo. La medicina basada en la prevención es la mejor salud. Prevenir la aparición de las enfermedades, prevenir la obesidad, el embarazo precoz en adolescentes, el consumo de drogas, el exceso de consumo de bebidas alcohólicas, la bulimia, la anorexia, las enfermedades de transmisión sexual por mencionar solo algunas, las más graves.  Todo se puede lograr a través de programas promovidos por el gobierno nacional y en colaboración con los gobiernos locales. Obviamente, esto pasa por poder contar con hospitales dotados, con profesionales capacitados, bien pagados y con vocación de servicio, servicios que lleguen a la comunidad, se debe acercar la salud a las zonas más remotas.
Empleo, las personas necesitan empleo de calidad, que les proporcione una estabilidad, seguridad y oportunidades de crecimiento. Que se les reconozca su mérito, esfuerzo y dedicación al trabajo. Una persona con un buen empleo no tiene necesidad de incurrir en conductas deshonestas. Un buen empleo es aquel en el que el empleado, es bien remunerado, que tenga beneficios sociales, disponga de un seguro, de vacaciones y que se le tome en cuenta, donde la competencia entre empleados sea sana y se desarrolle en el compañerismo. Donde el jefe o supervisor colabore en su desarrollo y progreso  profesional. No que se le pongan obstáculos y se le limite su creatividad e iniciativas.  
Seguridad, desde un sentido amplio la seguridad se refiere a la seguridad personal, seguridad jurídica, seguridad alimentaria, seguridad nacional. Que los ciudadanos podamos sentirnos seguros y libres para caminar de noche, para ir a un parque, al cine, a una plaza sin temor de ser atracados. Que tengamos alimentos en variedad, cantidad y calidad. Que podamos confiar en nuestras autoridades y no tengamos temor de que quieran extorsionarnos, chantajearnos o peor aún que sintamos temor de nuestras autoridades. Que las personas tengan seguridad para invertir, que se les garantice su propiedad. Eso es seguridad. Para esto necesitamos funcionarios honestos, bien pagados, bien formados. Que se les respete, pero sobre todo que ellos nos respeten como ciudadanos, que respeten nuestras diferencias, que velen por nuestra seguridad.
La Venezuela que sueño, está llena de personas que se respetan, que disienten, que tienen opiniones diferentes pero que se respetan, y no permiten que sus diferencias sean dominadas por las bajas pasiones. Donde podamos conversar, discutir con argumentos razonables, sin levantar la voz, sin ofender, sin insultar, sin discriminar.
En la Venezuela que sueño, al maestro/profesor, al médico, al policía y al bombero se le valora y se le respeta.   Se le paga mejor que a cualquier otro profesional, se le dan oportunidades de estudio y desarrollo.
En la Venezuela que sueño, se respetan los derechos y libertades individuales.  Los niños son niños y se ocupan de cosas de niños. Los jóvenes son jóvenes y su única preocupación es ser jóvenes, divertidos, irreverentes, se ocupan de sus estudios, hacen deportes, persiguen sus sueños. Los adultos somos adultos, nos ocupamos de trabajar, estudiar, tener una familia o desarrollarnos personal o profesionalmente según nuestros intereses.
En la Venezuela que sueño se respetan los derechos humanos de TODOS por igual. Se respetan las diferencias individuales. En la Venezuela que sueño, la gente respeta las leyes, TODAS LAS LEYES. Y quienes gobiernan hacen respetar las leyes, quien comete una infracción, un delito, un crimen es castigado y debe cumplir su condena. Se respeta la naturaleza, la diversidad, a los animales,  a los discapacitados. En la Venezuela que sueño no hay corrupción, no hay discriminación por ninguna razón. En la Venezuela que sueño, somos alegres, somos solidarios, somos buenos ciudadanos pero, sobre todo, tenemos paz. 

miércoles, 10 de abril de 2013

La causa de la homosexualidad



Desde hace un tiempo me he topado con unas noticias que a la primera lectura me causan asombro, luego me dan risa y finalmente entiendo que no es más que el resultado de la búsqueda por justificar y explicar lo inexplicable. Esa búsqueda incesante de saber la causa de la homosexualidad.
Quizás recordarán una de las declaraciones más populares. Aquella que hizo el presidente de Bolivia sobre el consumo de pollo. Sí, Evo Morales en una ocasión aseguró que aquellos hombres que consumen mucho pollo podrían convertirse en homosexuales.
Posteriormente, leí sobre la advertencia que hizo el gobierno de Malasia a sus ciudadanos. En un comunicado oficial, le recomendaban a los padres estar atentos a la ropa que utilizan sus hijos, aseguraba el comunicado que el uso de suéteres cuello en V es una señal de ser gay.

Más recientemente, leí otra noticia que alertaba que el alto consumo de drogas podría convertir a los hombres en homosexuales. Lo curioso de esta noticia es que se cita como fuente a un médico mexicano.

La verdad es que existen muchas hipótesis sobre las causas de la homosexualidad.  Psicólogos, psiquiatras, religiosos, sociólogos, todos han tratado de darle una explicación, pero ninguno a ha llegado a demostrar o comprobar sus hipótesis.
Lo mejor que podemos hacer es dejar de tratar de buscarle una explicación a la  homosexualidad. ¿Alguna vez han conocido a un hombre heterosexual que se pregunte por que le gustan las mujeres o a una mujer heterosexual por que le gustan los hombres? Probablemente no. Entonces, ¿por qué se empeñan en tratar de entender porque a un hombre le gusta otro hombre o a una mujer le atrae otra mujer?
Basta de estar creyendo en estas ideas absurdas de que la homosexualidad se puede contagiar, de que alguien se puede “convertir” en homosexual, que algún alimento puede producir un cambio de orientación sexual o que el utilizar una vestimenta en particular es una señal de homosexualidad.  Basta de tanta ignorancia. Ocupémonos de leer, investigar, indagar o algo aún mejor: dejemos que cada quien viva su vida como mejor le parezca. ¿Qué daño le hace a tu vida que alguien sea homosexual?


lunes, 25 de marzo de 2013

¿Niños criados por homosexuales? No.



Recuerdo que era un día domingo, quizás cerca de las 4 o 5 de la tarde. Yo venía en metro, me había embarcado en Plaza Venezuela con sentido Agua Salud, luego de haber hecho la transferencia desde la línea 2. Había acompañado a una amiga al terminal de la Bandera. Con algo de suerte, logré sentarme. En el asiento de enfrente iban sentados dos jóvenes homosexuales. Era muy evidente su homosexualidad dados sus gestos y maneras, su alegría al hablar y la conversación sobre un chico que habían conocido. En el asiento contiguo al mío, se sentó una señora con un niño de aproximadamente nueve o diez años.   
Luego de sentarse, agarrar bruscamente al niño y sentarlo en sus piernas, la señora, miró a los jóvenes con un desprecio que no se preocupó en esconder ni disimular y le dijo a su niño con un tono de voz que cualquiera podía escuchar: “ven acá mijo, no miré hacia allá, no quiero que este viendo esas cosas tan horribles, que además de ser negros, son feos y maricos”.
En tan solo unos segundos esa señora le lleno la cabeza a su hijo de una carga de odio tan profunda, que muy seguramente surtirá algún efecto en su vida. Una oración que contenía tres tipos de discriminación: por raza o color de piel, por apariencia física y por orientación sexual.
Hoy en día cuando quienes se oponen a la adopción de niños por parte de las parejas del mismo sexo argumentando un posible daño psicológico, yo me pregunto: ¿Quién protege a los niños hijos de personas homofóbicas? ¿Quién protege a este niño de su madre? Una madre que le está transmitiendo a ese niño una carga discriminatoria y llena de odio contra otro ser humano. Ni la heterosexualidad ni la homosexualidad son garantía de una buena educación. No es la orientación sexual lo que determina que serás una buena persona, un buen ciudadano, una buena madre, un buen padre.  
No es difícil pensar que esta mala enseñanza, este mal ejemplo transmitido a ese niño por su madre  es la primera lección para formar a un acosador escolar. Seguramente, hay otros malos ejemplos, solo basta, por ejemplo, con encender el televisor y sintonizar cualquiera de los programas matutinos de canales como Televen y Venevisión para ver cómo se expresan los presentadores de sobre las mujeres, los homosexuales y cualquier otra persona que les resulte una fuente de broma y burla que los ayude a conseguir la audiencia que necesitan.  Sin duda alguna, la educación comienza en casa. Las primeras enseñanzas las recibimos de nuestros padres o de las personas con quien convivimos a diario.
Probablemente, esa señora expresa su odio a los homosexuales porque prefiere verlos e imaginárselos en la cama. En vez de verlos como personas comunes y corrientes que estudian y trabajan. Personas con familia, personas que son hijos, hermanos, padres, vecinos; personas que probablemente contribuyen en su comunidad, quizás son miembros de alguna asociación que hace obras benéficas; quizás son personas que ayudan a algún anciano en la calle; quizás rescatan a algún animal sin hogar. Es más fácil discriminar a aquel no aceptamos porque no se ciñe a nuestras normas o no encaja en nuestro mundo ideal y preferimos juzgarlos.   
La próxima vez que veas a un homosexual (hombre o mujer), no te lo imagines en su rol sexual, imagínatelo como parte de la sociedad. Imagínatelo como alguien que puede tenderte una mano si la necesitas, como alguien que puede enseñarte a superar una dificultad. La próxima vez que veas a un homosexual, no te cierres a la posibilidad de conocer un nuevo ser humano. Pero sobre todo, no le enseñes a tus hijos a odiar y a discriminar por ninguna razón. 

jueves, 27 de diciembre de 2012

Mis derechos, tus derechos, nuestros derechos II


En el post anterior me refería al ruido ocasionado por los humanos que se transforma en molestia y utilicé el ejemplo de la música para demostrar como pisoteamos los derechos de otros. En esta ocasión me refiero al ruido indirectamente producido por los humanos y que también es un foco de perturbación y muestra de lo mal que estamos como sociedad.  

Muchos de nosotros nos quejamos de los motorizados porque se nos atraviesan al manejar, no se paran en los semáforos, se estacionan sobre el rayado peatonal, nos rompen el retrovisor del carro, circulan por las aceras, circulan en contrasentido, se estacionan en las aceras, en fin la lista de infracciones que cometen en las carreteras es muy larga, pero cuando no circulan también generan molestias.  

A tan solo dos puertas de mi casa, hay un lugar de reparación de motos, el ruido al que estoy expuesta a diario es realmente perturbador e insoportable. Lo peor, además del ruido proveniente las motos, el martilleo de las reparaciones, el sonido de herramientas, el olor asfixiante de la gasolina y la grasa que derraman en el piso, es el abuso del arrendador del local. No solo ocupa el frente de su local, sino que estaciona las motos frente al local continuo al suyo y también frente a mi edificio y obviamente frente a mi casa. No es tanto el hecho de que estacione las motos en frente, sino que además las repara, todo esto acarrea muchas otras consecuencias. 

Quienes están en espera de la reparación de su moto, se instala frente a mi ventana a hablar a gritos que perturban mi tranquilidad.  Utilizan un lenguaje soez, vulgar y ofensivo para cualquier ser humano, fuman y consumen licor y en ocasiones colocan música. La combinación de música alta y conversación provoca que mientras más alta está la música más se debe levantar el tono de voz para poder ser escuchado, de manera que esto genera un doble ruido exageradamente perturbador para quien no está en el círculo de la conversación. De nada sirve pedirles que bajen la voz, de nada sirve pedirles que se muevan, de nada sirve reclamar. Reclamar mi derecho a tener el frente de mí casa libre de motos y de ruido, me ha hecho ser receptora de los insultos más escatológicos que pueda haber. Sí, porque al parecer, reclamar nuestros derechos es un delito; entiendo, reconocer que estamos equivocados o que estamos violando alguna norma es muy difícil y requiere de mucha humildad. Entonces la mejor defensa es ofender, insultar y elaborar chistes con la intención de desprestigiar a quien reclama. 


El incidente más reciente involucró a dos funcionarios de la Policía del Municipio Libertador identificados como Liserio E y Mata J.  Si, dos funcionarios que se suponen están para defendernos, para velar por nuestros derechos, en esta ocasión se comportaron como dos malandros vulgares con pistola y licencia para insultar. Al salir a pedirles por favor bajaran las voz y movieran sus motos de en frente de mi casa, se negaron a hacerlo argumentando que ellos estaban en la calle y tenían todo el derecho  a estar allí. Uno de ellos escupió frente a mi casa una sustancia de color negro, que no me puedo aventurar a decir que es, pero eso detonó mi molestia. Salí a lavar lo que él había hecho, y arrojé un tobo con agua y detergente. Esto los hizo molestar y entonces revelaron su talante abusador. El funcionario Mata J me gritó que estaba loca y que estaba falta de marido, ante tal abuso, les tomé una foto desde dentro de mi casa, al notar que les estaba tomando fotos, el funcionario gritó aún más alto, amenazándome con golpearme y romper mi cámara fotográfica. “sal, para que veas lo que te hago, vieja loca, falta ‘e marido, pa’ que veas como te rompo esa cámara” así gritó en tres ocasiones.  
Reclamar mi derecho a no ser perturbada por el ruido a dos funcionarios policiales fue la confirmación de la indefensión en la que estamos sumergidos. Son policías con licencia para ofender, insultar, delinquir, quebrantar la ley de la manera más descarada posible.
¿A quien acudo?, ¿A dónde acudo? ¿Qué ley me va a proteger? Qué garantías tengo de que mi denuncia no será utilizada como arma de represalia de estos funcionarios? ¿Dónde quedan mis derechos? ¿Quién defiende mis derechos cuando son los mismos representantes de la ley quienes la están quebrantando?

El ruido ocasionado por el servicio para motos y los otros como consecuencia de ese servicio vulneran mis derechos a la paz y la tranquilidad. La conducta de los policías es otro ejemplo de cómo los supuestos representantes de la ley pisotean la ley, pisotean mis derechos y todo sigue impune. Seguimos mal como sociedad y sin poder salir o quizás sin querer salir.

Mis derechos, tus derechos, nuestros derechos

La línea que divide mis derechos individuales de los tuyos es tan delgada que en ocasiones preferimos ignorarla y a veces pisotearla. La descomposición social y la enfermedad que sufrimos hoy día en Venezuela, no es nueva, no nos caigamos a cuentos, ya venía desde antes, lo que si sucedió en estos últimos 14 años es que se agravó y ya los síntomas no los ocultamos sino que por el contrario los mostramos con el mayor descaro posible. Quienes en algún momento nos consideramos personas sensatas, pacientes, tolerantes y respetuosas hemos sucumbido ante la ola de violencia reinante en el país y en el peor de los casos la vemos y no hacemos nada por miedo y pánico a ser víctimas de esa violencia. Peor aún, estamos en total desamparo, no tenemos a dónde acudir en busca de protección, de algún tipo de castigo al ofensor, al agresor que actúa amparado en esa misma impunidad. Y no me refiero únicamente a los casos más graves como los asesinatos. Me refiero a situaciones diarias que vivimos y sufrimos en silencio en total indefensión.

Tomemos, por ejemplo, el ruido. yo he llegado a la conclusión de que estamos y sufrimos en una sociedad ruidoso, estruendosa, abusivamente escandalosa. El ruido lo generan los humanos o en caso indirecto los aparatos creados y mal utilizados por los humanos. La música, así como puede ser algo para el disfrute también en manos de abusadores puede convertirse en la peor de la torturas. Es común ver como los jóvenes y los no tan jóvenes instalan en sus automóviles cornetas de gran tamaño y potencia de sonido. De manera similar en las casas las personas se dan a la tarea de instalar aparatos de sonido super potente, “surround sound” con equis número de vatios de potencia. Similarmente, en las fiestas que se dan en los salones de fiestas de los edificios pero también en el cerro, en el barrio, en las urbanizaciones. Pero cuando lo que para ti es un disfrute,  es decir, escuchar música perturba mi tranquilidad, estas pisoteando mi derecho a disfrutar en la tranquilidad de mi casa. 
Cuando tú paras tu carro frente a la licorería y abres la maleta para que el sonido de tu aparato suene a su máxima potencia, ya deja de ser tu disfrute para convertirse en mi martirio y el de todos los vecinos. Porque si no lo has reflexionado, la música es para el disfrute personal o colectivo, pero eso sí, voluntario. Es decir, aquellas personas que están contigo, a quienes invitaste a tu casa o a la playa, etc. Pero el resto de tus vecinos no están obligados a escuchar tu música. Porque además, tú no sabes cuales son mis condiciones personales. Quizás en mi casa tengo una persona enferma que necesita tranquilidad. Aun cuando sea fin de semana algunos trabajamos, estudiamos y necesitamos de la paz y tranquilidad a la que tenemos derecho. Y tu derecho a disfrutar de la música no puede perturbar mi derecho a la paz. 

Esta situación la podemos extender al Metro, a pesar de que se escucha por los altavoces del sistema metro que se debe utilizar audífonos con los dispositivos portátiles de sonido para no perturbar a los usuarios y permitir se escuchen los mensajes, la gente, en ejercicio descarado de irrespeto a las normas insiste en mantener su música a volumen sumamente alto. Tú no sabes qué persona va en el metro, enfermo, con malestar, dolor de cabeza, con alguna enfermedad o simplemente cansada y, lamentablemente, no puede utilizar un taxi, como muchos le responden a quien se atreve a reclamar su derecho. Entonces, nos cohibimos de reclamar porque no sabemos en qué momento nos van a sacar un arma y terminar con nuestra vida.  

Mi vecino del piso 3, tiene un negocio de alquiler de minitecas para fiestas, además hasta donde sé es profesor aunque ignoro qué cosa enseña, pero también mata tigres instalando aparatos de música y cornetas en automóviles, a pesar de que la dueña del edificio ya le ha hecho la observación de que su música perturba, él ha optado por ignorar las normas de convivencia y mata sus tigres justo frente a mi casa, frente a mi ventana que da directamente a la calle. Él es otro ejemplo de abuso, de irrespeto, de violación de las normas; no solo de convivencia ciudadana, sino que incurre en el uso de espacios públicos para instalar un negocio personal. Es lo mismo que hacen los buhoneros, entorpecen el libre tránsito en las aceras y perturban a la personas.  Su argumento de defensa ante mi petición de bajar el volumen de su música no es otra que decir que él está disfrutando con sus amigos. Pero, bueno, no se puede esperar mucho de una persona con problemas de indigencia mental. 
El día 12 de octubre del presente año 2012, mientras regresaba del paseo con mis perros lo sorprendí orinando en frente del edificio, semi escondido entre la puerta de su carro. Quizás pensó que como iba a lavar su carro ahí mismo en frente pues bueno el limpiaría su cochinada. Pues bien, sí, en tan solo un momento, una persona está en violación de varias ordenanzas municipales (hacer necesidades fisiológicas en espacios público, desperdiciar el agua y realizar actividades de limpieza en la vía pública), y no sucede nada. 

Desde ese día para mi vecino soy su enemiga por haberle informado a su esposa de lo que él había hecho, en el mismo instante en que lo vi. Su reacción y acción en consecuencia ha sido incrementar la frecuencia con la que escucha música en frente del edificio. Una actitud digna de quien es incapaz de reconocer sus errores y opta por atacar a quien considera lo ha desenmascarado y avergonzado. Obviamente, él ha optado por pisotear mis derechos, ignorar la línea delgada entre mis derechos y los suyos. Ejemplo de la descomposición social en la que estamos sumergidos sin poder salir o quizás sin querer salir.  

martes, 25 de diciembre de 2012

Lo que me gusta de la navidad y lo que no me gusta II


Originalmente, tenía toda la intención de escribir sobre lo que me gusta de la navidad, pero encontré tan pocas cosas que terminé haciendo una segunda lista de lo que no me gusta. Pero para no ser tan negativa, si mencionaré lo que me gusta de la navidad.  
Me gusta la comida navideña, eso sí todo con moderación. No comparto eso de pasar dos semanas comiendo hallacas y pernil. Pero así como me gusta la comida, desapruebo el exceso en el que se incurre por la cantidad. Tomemos por ejemplo una lista de todas las cosas que las familias venezolanas suelen preparar para la noche del 24 y en ocasiones también para el 25.
Hallacas, pernil, ensalada de gallina, algunas familias también incluyen asado negro y pollo horneado, además está el pan de jamón y el jamón planchado. A ver, no es que hacen uno o lo otro, no, todo esto está incluido en la cena.  Como postre se prepara, torta negra y dulce de lechosa, también puede incluir panetón, turrones, frutos secos, mazapán y polvorones. Las bebidas tampoco son modestas, puede incluir refrescos, vino para acompañar la comida, pero también se consume, ponche crema, ron, sangría, cerveza, whisky y cualquier bebida conocida como “digestiva”. Por supuesto no podemos dejar de mencionar los aperitivos o abreboca que puede incluir salsas preparadas, bolsas de pepitos, chis trees, doritos, tostones etc.  
¿Se dan cuenta? ¿No les parece exagerada la cantidad de comida y licor que se consume en una cena, una noche? Es decir, caramba, esa lista de comida puede ser consumida en una semana.
De la navidad también me gusta la idea de compartir con la familia, y los familiares como los primos, los sobrinos, los tíos etc., en fin esa familia que llega de visita y que se ve solo en las fiestas o velorios. Eso normalmente viene acompañado de ruido, de música, de chamos corriendo, madres gritando para que los niños no se ensucien como que si igual no tuviesen que lavar la ropa, y lo que hacen es frustrar la diversión a los chamos. El volumen de la música que sin darte cuenta cada vez es más alto, lo que provoca que levantes la voz para que los demás te puedan escuchar y poco después estas gritando y en 20 minutos ya estas disfónica y con dolor de cabeza.    
Me gusta que la navidad es una época para viajar descansar, o sencillamente para no hacer nada.  Me gusta recibir el bono de fin de año. Me gusta ver películas navideñas llenas de mensajes de paz y también las de historias tristes pero aleccionadoras y esperanzadoras.
Los fuegos artificiales, en serio, sé que lo mencioné en la primera parte, pero es que no entiendo porque la gente tiene la posibilidad de poder comprar esas cosas explosivas. La venta de fuegos artificiales debería prohibirse en su totalidad y el manejo debería estar únicamente en dependencias gubernamentales, gente que sepa como manipularlos, que se haga una única exhibición por municipio. Así evitaríamos muchos accidentes, niños con quemaduras por el mal manejo de los cohetes y demás periquitos. Además, le haríamos un gran favor a la salud de todos, especialmente de las mascotas. Los perros al escuchar esos ruidos experimentan palpitaciones, taquicardia, temblores, nauseas, pánico, estrés, angustia y miedo, mucho miedo. Como consecuencia pueden escapar y ser arrollados por cualquiera en su búsqueda por protección y seguridad.    
Algo que no entiendo es ¿por qué la gente espera hasta diciembre para pintar la casa? En Agosto también es temporada vacacional, algunas personas reciben un bono por vacaciones, es decir, porque esperar hasta diciembre, la pintura usualmente aumenta de precio. De la misma manera, ¿por qué esperar hasta diciembre para comprar ropa, cuando esta también aumenta de precio?  Me parece que hay algo de masoquismo en todo esto. En diciembre las calles se ponen insoportables por la cantidad de gente, el tráfico, todo se hace a la carrera, todo se deja para última hora. ¡Es una locura!    
Repito, si nos ocupáramos más de lo que es esencial todo sería mucho mejor y menos complicado.  Haríamos mejor comprando menos juguetes y pasando más tiempo con los niños, conversando con ellos, compartiendo sus programas favoritos, jugando con ellos. Habría más parejas felices si conversáramos más y usáramos menos los aparatos telefónicos, computadoras, y aparatos de juegos. Formaríamos mejores ciudadanos si leemos y aprendemos más y vemos menos televisión. Paciencia, tiempo, abrazos, juegos, sonrisas, confianza y atención. Eso es lo que debemos poner en el árbol de la vida y menos cosas materiales en el árbol de navidad.  
En fin, de cualquier manera todo esto es una opinión muy personal quizás motivada por el hecho de que no me gustan las multitudes, ni el ruido, ni los excesos. Creo que sigue siendo mucho más lo que no me gusta que lo que me gusta de la navidad.   


"Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año" Charles Dickens.




miércoles, 5 de diciembre de 2012

Lo que no me gusta de la navidad


Recuerdo un episodio de la serie estadounidense “Friends” en el que Joey le insiste a Chandler que se guarde para sí el hecho de que no le gustan los cachorros y lo compara con decir que no le gusta la navidad. Explica que eso es provocar el rechazo de la gente pues a todo el mundo le gustan los cachorros y a todo el mundo le gusta la navidad. Pues, yo estoy en desacuerdo, no a todo el mundo le gusta la navidad. Y por ser una posición personal, esta se debe respetar. Hay muchas razones por las cuales a una persona no le gusta esta época del año; hay quienes tienen malos recuerdos, extrañan a un ser querido, se siente solos, en fin, la lista puede ser muy larga.  A mi particularmente, hay muchas cosas que me desagradan de la navidad; eso no significa sin embargo, que no me guste, pero tampoco soy una gran fanática de la navidad. 

Primero, me parece algo tonto y hasta inmaduro criar a los niños haciéndoles creer que hay un señor que les trae regalos por haberse portado bien durante el año, o en su defecto que es un niño recién nacido que les trae un regalo, cuando en todo caso debería ser él quien los reciba por haber venido al mundo.  Esto es comparable al famoso cuento de que a los niños los trae la cigüeña, es un engaño. ¿No sería más realista hacerles entender que los regalos son el producto del trabajo de sus padres? ¿Qué acaso no les enseñaría eso a apreciar más a sus padres? Eso por supuesto en el caso de que estemos de acuerdo en que debemos entregar regalos. Por otro lado, hacerles saber que los regalos los compran sus padres, les haría entender cuando por no disponer de suficiente recurso económico, a sus padres no les es posible comprarles el juguete que desean.  Si, recordemos que hay mucha gente que no puede comprarles regalo a sus hijos en navidad. Eso me lleva a la segunda razón por la cual no me agrada mucho la navidad. 

Me molesta la presión que siente la gente por tener que regalar, comprar regalos para todo el mundo, familiares, amigos, es como una carga social que se le ha impuesto a la gente, el tener que gastar y gastar cantidad de dinero en regalos, en comida, y en tal cantidad que resulta excesiva, gastar en ropa que probablemente no volverás a utilizar, ¿de donde sale esa obligación de tener que usar ropa nueva? De manera tal que lo que se ha creado es una cultura consumista. Todo para un solo día, una sola noche, cuando mucho dos sí incluimos el año nuevo; aunque esa es una fecha diferente. ¿Es que acaso necesitamos ropa nueva, comida en exceso, licor, para pasar un buen momento en familia? Mentira, usualmente las fiestas navideñas son un caldo de cultivo para problemas que muchas veces terminan en desgracia, si no solo hace falta revisar las estadísticas de muertes y accidentes en diciembre. Se ha creado una festividad comercializada, al igual que el día de la madre, el padre, los niños, el día de los enamorados, Halloween, carnaval, semana santa. Todo es un consumismo excesivo, que le genera a la gente una presión social de tener que cumplir porque de lo contrario se es menos feliz. 

Por otro lado, se invierte cantidad de dinero en decoraciones para la casa, que solo permanecerán durante un mes. Comencemos por el árbol de navidad, ahora se ha puesto de moda comprar pinos naturales, bueno mucho mas que antes. Pero caramba, me gustaría saber que dicen los ecologistas al respecto. ¿Y es que acaso en navidad se nos olvida que seguimos necesitando sembrar arboles en vez de cortarlos? ¿Cuantos de ustedes que se dicen estar a favor del reciclaje y la preservación de la naturaleza se olvidan de eso y van a comprar un pino? Y si no es el famoso pesebre. La compra de animales, material dañino para el medio ambiente como el musgo. En fin, toda una cantidad de cositas y periquitos para decorar.

No puedo dejar de mencionar los fuegos artificiales; esto que se dice ser tan bonito y tan espectacular, producen unas terribles consecuencias en los perros, muchos se asustan hasta tal punto de sufrir infarto y la muerte inmediata.  La cantidad de pájaros que mueren al ser golpeados por un cohete o uno de esas cosas que vuelan y lanzan colores y explotan. Además de la cantidad de niños y adultos que sufren quemaduras por el mal manejo de los fuegos artificiales. Sin ignorar   lo mucho que molesta el ruido cada vez que explotan esos cohetes. Nosotros los adultos también sufrimos y nos asustamos.

Ciertamente, es agradable ver como la gente cambia de ánimo, se sienten más felices, más relajados, se llenan de emoción y elaboran metas y perdonan a todo el mundo y se convierten en mejores personas, y sólo por ser navidad son capaces de disculpar cualquier abuso o mal comportamiento, seguramente han escuchado la frase “señora, no se moleste que es navidad” ¿la han escuchado? ¡Si verdad! ¿Es que acaso no podemos ser mejores seres humanos el resto del año? ¿O eso solo es en navidad? No les parece eso un poco ¡hipócrita! Yo preferiría que la gente tuviese un mejor humor y estado de ánimo durante todo el año. Perdónenme, pero es que ese espíritu navideño, amoroso y solidario me parece falso. El resto del año también podemos hacer donaciones, rifas, recabar fondos y cenar en familia, perdonar, amar, ser solidarios. Todos los días hay personas, animales e instituciones necesitadas, ¿por qué esperar a diciembre?

Y a todas estas, ¿recuerdan el verdadero significado de la navidad? Es una celebración religiosa, particularmente del cristianismo y entre otras denominaciones de la iglesia católica. Qué tal si reflexionamos un poco sobre lo que hacemos en navidad y lo que deberíamos hacer cuando no es navidad. Así habrá muchas cosas que disfrutar y menos que lamentar. 

 "Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año" Charles Dickens.