martes, 12 de agosto de 2014

Conclusiones de encuesta de Marcha Orgullo 2013


Luego de leer el informe final de la encuesta “Diversidad Sexual: Derechos, discriminación y violencia, Encuesta Marcha del Orgullo Venezuela 2013”, publicado por Acción Ciudadana Contra el SIDA (ACCSI), agosto 2014”, me parece importante dar a conocer las conclusiones. Aquí se las dejo. 

Conclusiones 


1.- El grupo poblacional con mayor presencia en las Marchas de Orgullo realizadas en Caracas, Valencia y Maracaibo lo constituyen las y los jóvenes lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, transexuales, travestis e intersexuales con edades de 18 y 24 años, y que pertenecen al sexo/género masculino.

2.- Más del 50% que asistieron a las Marchas del Orgullo son hombres que manifestaron tener atracción emocional, afectiva y sexual por personas de su mismo género.

3.- Se evidencia en estas personas confusión en cuanto a los términos que corresponden a la orientación sexual.

4.- Más del 60% de las personas LGBTI que asistieron a las Marchas del Orgullo tienen un nivel universitario, lo que derrumba la creencia que la mayorìa de estas personas se encuentran en niveles no escolarizados.

5.- En el área laboral, el 40% LGBTI encuestadas expresaron que se encuentran en el sector informal y otras están desocupadas. Es importante resaltar que las categorías utilizadas en este estudio son las mismas utilizadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE) de la República Bolivariana de Venezuela.

6.- Del 100% LGBTI encuestadas, el 18,6% recorrió largas distancias de hasta 12 horas de transporte vía terrestre en autobús para llegar a las Marchas del Orgullo celebradas en Caracas, Valencia y Maracaibo, para poder manifestar libremente su personalidad. Algunas advirtieron que cubrieron los gastos de transporte, alimentación y alojamiento con sus propios recursos, en cambio otras dijeron haber sido financiadas por algunas instituciones públicas.

7.- Más de la mitad de las personas LGBTI se enteraron de la Marcha del Orgullo 2013 por las redes sociales, evidenciando su importancia como nueva vía comunicacional para la convocatoria de este tipo de eventos masivos.

8.- Se observa que la mayoría de las lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, transexuales, travestis e intersexuales asisten a las Marchas del Orgullo para exigir derechos al Estado venezolano. Las y los manifestantes consideran que las Marchas del Orgullo son uno de los pocos espacios donde pueden ejercer el derecho constitucional a manifestar de forma libre y abierta.
En este acto de ejercicio ciudadano, las personas LGBTI con clara conciencia política, sentido de pertenencia y orgullosos de la diversidad sexual, exigen al Estado venezolano les reconozca Ser iguales ante la ley, tal como se consagra en el artículo 21 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Las personas LGBTI expresan tener necesidad de contar con igualdad jurídica sobre la orientación sexual, identidad de género y expresión de género. Las personas LGBTI exigen al Estado venezolano ser escuchadas y protegidas por las instituciones públicas; tener libertad para decidir sobre sus cuerpos, sus identidades y cambiar de sexo cuando así ellas y ellos lo dispongan; se realicen acciones que les favorezcan para prevenirse del VIH; y apruebe el proyecto de Ley de Matrimonio Civil Igualitario.
Asimismo, las personas LGBTI reclaman al Estado venezolano les ofrezcan protección integral y erradique los crímenes de odio producto de la lesbofobia, homofobia, bifobia, transfobia e intersexfobia instaurada en la sociedad. También demandan se termine con el abuso y la represión policial contra las lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, transexuales, travestis e intersexuales.

9.- Casi un 40% de las personas LGBTI asistieron por primera vez a las Marchas del Orgullo realizadas en tres ciudades venezolanas.

10.- El 70% de las y los LGBTI que asistieron a las Marchas del Orgullo realizados en Caracas, Valencia y Maracaibo manifestaron que no conocen quienes son los organizadores. Lo anterior hace suponer que las personas de la diversidad sexual acudieron de forma espontánea e independiente a estos tres importantes eventos masivos, pero desvinculados y sin ser influenciados ni motivados por quienes organizaron estas Marchas.

11.- Del grupo de personas LGBTI que manifestaron conocer los organizadores de las tres Marchas del Orgullo, la mayoría indicó que son las Organizaciones y grupos con trabajo en LGBTI son los responsables, destacando entre las más nombradas a FUVADIS. Otros atribuyen a los activistas de la diversidad sexual, destacando como el más nombrado a Leando Viloria. También mencionaron al gobierno como organizador de las tres Marchas del Orgullo LGBTI 2013.

12.- El 60% de las personas LGBTI manifiesta que no conoce a organizaciones y movimientos sociales que defiendan los derechos humanos de las personas con orientación sexual, identidad de género y expresión de género en Venezuela.

13.- Más de la mitad de las personas LGBTI manifiestan que no han participado en algún movimiento social u organización no gubernamental. En cambio, existe otro grupo LGBTI que afirma que participa o ha participado en espacios relevantes del actual acontecer nacional como son el movimiento estudiantil, los partidos políticos, grupos religiosos y el movimiento feminista.

14.- La minoría de las personas de la diversidad sexual muestran poco interés en la adopción de hijos/as, y no le dan relevancia a las políticas públicas en cuanto a vivienda a parejas del mismo sexo, defensorías especiales y cambio de nombre de las trans.

15.- El 79% de las personas LGBTI califican negativamente la relación entre los cuerpos de seguridad en Venezuela con la comunidad de las personas de la diversidad sexual.

16.- El 25% manifiesta haber tenido alguna experiencia negativa con los cuerpos de seguridad, resaltando en su mayoría las agresiones verbales y físicas, y matraqueo (extorsión). Le siguen en menor grado: amenaza de privación de libertad, privación de libertad, lesión con armas, violación, allanamiento, y sexo oral.

17.- La Policía Nacional Bolivariana y la Guardia Nacional son mencionadas como los cuerpos de seguridad del Estado venezolano involucrados con mayor experiencia negativa contra las personas de la diversidad sexual.

18.- El 79% de las personas de la diversidad sexual no denuncian las experiencias negativas que han tenido con los cuerpos de seguridad del Estado venezolano, debido a varios factores: desconocimiento sobre los organismos responsables en velar por los derechos humanos, baja credibilidad que tienen sobre las instituciones públicas por la falta de administración de justicia, especialmente sobre asuntos relacionados con la orientación sexual, identidad de género y expresión de género.

19.- Solo 36 personas LGBTI (5,5%) manifestaron haber denunciado las experiencias negativas con los cuerpos de seguridad a la Fiscalía General de la República (conocido como Ministerio Público) y al Cuerpo de Investigaciones, Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), pero siete (7) casos fueron resueltos.

20.- 130 personas LGBTI (20%) han sido agredidas, robadas y chantajeadas por particulares, quienes en su mayoría pertenecen a su círculo social (familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo). También mencionan en menor grado a vigilantes y personal de seguridad privada. Se destaca que de este grupo, 31 personas LGBTI decidieron denunciar estos graves hechos ante el Ministerio Público, la policía y algún tribunal de justicia, pero solo nueve (9) casos fueron resueltos. Quienes decidieron no denunciar alegaron que tienen desconfianza en el sistema de justicia, miedo/vergüenza, falta de documentación/no había caso.

21.- La mayoría de LGBTI desconoce las instituciones públicas donde acudir para denunciar en caso de recibir agresiones por la orientación sexual, identidad de género y expresión de género.

22.- La minoría de las personas LGBTI encuestadas manifestaron haber tenido experiencias positivas con los cuerpos de seguridad del Estado, tales como haber sido protegidos y defendidos en situaciones puntuales. También reconocen que brindan apoyo y protección policial en las distintas Marchas del Orgullo.

23.- Queda claro que la mayoría de las lesbianas, gays, bisexuales, e intersexuales rechazan la homofobia y la transfobia institucionalizada por el Estado. Esto se evidencia al considerar “Muy negativa” el desempeño de las cuatro principales instituciones públicas de Venezuela en materia de orientación sexual, identidad de género y expresión de género. Lo anterior significa que de las 650 (100%) personas LGBTI encuestadas en las tres Marchas del Orgullo 2013 realizadas en Caracas, Valencia y Maracaibo:
  •  Un 31,4% evaluaron de “Muy negativa” y un 17,5% consideraron de “Negativa” el desempeño de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela en materia de orientación sexual, identidad de género y expresión de género.
  • Un 34,2% evaluaron de “Muy negativa” y un 20,5% consideraron de “Negativa” el desempeño de la Asamblea Nacional en materia de orientación sexual, identidad de género y expresión de género.
  • Un 33,7% evaluaron de “Muy negativa” y un 20% consideraron de “Negativa” el desempeño del Ministerio Público o Fiscalía General de la República en materia de orientación sexual, identidad de género y expresión de género.
  • Un 27,8% evaluaron de “Muy negativa” y un 21,1% consideraron de “Negativa” el desempeño de la Defensoría del Pueblo en materia de orientación sexual, identidad de género y expresión de género.



domingo, 10 de agosto de 2014

Hay cosas más importantes que el matrimonio homosexual

Hay cosas más importantes que el matrimonio homosexual ….
Los argumentos para expresar oposición al matrimonio entre parejas del mismo sexo son variopintos, van desde el que utiliza versículos de la biblia, el que apela a la naturaleza y habla de estas relaciones como anti natura, están los que siguen anclados en  su ignorancia pensando que la homosexualidad es una enfermedad y, por ende, piensan que es contagiosa, hereditaria, están los que piensan que es una conducta aprendida, también algunos se pasean por los insultos sin argumento alguno, aquellos que consideran que hay cosas más importantes, como la economía, la política, los problemas de salud, la escasez de alimentos, la inseguridad y, bueno, la lista es larga; no están equivocados; hay muchos más problemas pero el calificar unos como más importantes que otros no es más que la expresión de un gran individualismo y egoísmo y el querer ver la vida a través de dos ojos, los propios, ignorar los problemas de los demás y además querer imponerle al otro aquello que es prioritario o no.    
A quienes utilizan argumentos religiosos para oponerse al matrimonio entre personas del mismo sexo solo les recordaré que el matrimonio es una institución civil que no es estática, ha pasado por muchas modificaciones a lo largo de la historia. Por lo tanto, hoy en día le toca adaptarse a los nuevos modelos de familia.  Venezuela es un estado laico (art. 59 de la CRBV), de manera que si bien la iglesia católica y/o evangélica o de otra denominación pueden opinar, sus opiniones no pueden ser utilizadas para impedir derechos civiles a las y los ciudadanos.
Quienes critican a los homosexuales apelando a la naturaleza muchas veces son aquellas que siendo mujer han acudido a operaciones quirúrgicas en diferentes partes del cuerpo para hacerse “más atractivas”, eso sí es antinatural, colocarse silicona en los senos. En ocasiones son hombres que se inyectan hormonas para aumentar su musculatura y lucir más varoniles; muchas veces son hombres que les fascina el sexo anal y se excitan con el sexo lésbico, eso es hipocresía. 
Los que siguen pensando que la homosexualidad es una enfermedad, probablemente no se han percatado de que la homofobia, es decir, la aversión o rechazo a los homosexuales sí es una enfermedad. La fobia es un temor irracional y obsesivo a algo, es decir, es un trastorno psicológico  que tiene solución a través de tratamiento profesional. La homofobia es también una conducta que puede ser aprendida y si se aprende se puede desaprender, edúquese. La homosexualidad (atracción a personas del mismo sexo) es una orientación sexual al igual que la heterosexualidad (atracción a personas del sexo opuesto) y la bisexualidad (atracción a personas de ambos sexos). La homosexualidad no es una enfermedad, por lo tanto, no se contagia, no se hereda, no se aprende, no se imita. De tal manera que si usted rechaza a los homosexuales y no sabe por qué, le recomiendo que busque ayuda, usted sí la necesita. 
Para quienes piensan que hay cosas más importantes de que ocuparse en lugar de buscar la ampliación del matrimonio entre personas del mismo sexo, les digo lo siguiente: el hecho de que para usted, que probablemente está casado o vive en pareja, no le parezca importante que dos personas del mismo sexo deseen casarse es comprensible, usted ya resolvió su vida amorosa, ¡felicitaciones!, su problema es su egoísmo. Pero, ¿usted realmente cree que una persona homosexual no padece los problemas de escasez de alimentos, de medicamentos, de inseguridad, y la situación política de Venezuela? Por supuesto que sí los padecemos.
Adicionalmente a todos esos problemas que vivimos en el país, al igual que usted, tenemos otros derivados de la imposibilidad de casarnos con la persona que amamos, se los explicaré de la manera más sencilla posible. Imagine estas situaciones: pareja de mujeres o pareja de hombres, colóqueles los nombres que usted quiera, aquí utilizaremos a Clara y Julia y Juan  y David.
Clara y Julia son parejas, tienen una relación estable de muchos años, sin niños. Clara tiene un buen trabajo con seguro. Julia es estudiante y tiene un trabajo a medio tiempo sin seguro. Julia se enferma con frecuencia por problemas con los pulmones. Clara no puede incluir a Julia en su seguro médico porque no están casadas, legalmente no tienen ningún vínculo.   
Clara y Julia desean adquirir una vivienda. Con el sueldo de ambas y con los ahorros en conjunto han logrado reunir la inicial pero deben solicitar un préstamo bancario. Cumplen con todos los requisitos al llegar al banco les niegan el préstamo porque no tener ningún vínculo legal, no cuentan con un documento que certifique   su relación de pareja.
Clara y Julia han decidido tener un bebe. Clara aporta un ovulo mientras que Julia se encargará de llevar en su vientre al niño o la niña de ambas. El niño nacerá en un limbo legal, pues según la ley quien da a luz es la única reconocida como madre de la criatura.    
Juan y David, han estado juntos durante casi 10 años. Juan tiene un hijo. Juan tiene un trabajo muy exigente. Cuando hay reunión de padres y representantes en la escuela es más fácil para David asistir, de otra manera Juan debe pedir permiso en su trabajo. David no se le permite asistir a las reuniones pues legalmente no tiene parentesco con el hijo de Juan.
Juan se enferma y muere de manera repentina como consecuencia de un cáncer que lo aquejó sin saberlo.  El niño, quien legalmente no tiene ningún vínculo con David, a pesar de haberlo criado junto a Juan desde los dos años de edad, así como todos los bienes adquiridos en conjunto, le son arrebatados a David por la familia de Juan, quienes jamás apoyaron su relación y se habían distanciado de él desde que ambos iniciaron una vida en pareja.  David se queda en la calle.
Podría seguir aportando más ejemplos para ilustrar las dificultades que deben vivir las parejas y familias
conformadas por personas del mismo sexo. La institución civil del matrimonio le otorga a la pareja y a sus miembros  un impacto favorable físico y mental, de fortalecimiento de la autoestima, y les brinda dignificación a su vinculación familiar. Es, en definitiva, el derecho a formar familia y que el estado debe proteger por igual. La institución del matrimonio no puede seguir siendo una exclusividad de las personas heterosexuales.  Para los homosexuales esto es importante, aunque para usted, amigo y amiga heterosexual, no lo sea.   

La próxima vez que piense que hay cosas más importantes de que ocuparse en lugar del   matrimonio entre parejas del mismo sexo, deje a un lado su egoísmo y piense que lo que usted da por sentado o tiene asegurado con su matrimonio aún le es negado a una parte importante de las y los venezolanos, esos que usted llama hermanos y a los que constantemente llama a la reconciliación y a la unión.    

sábado, 9 de agosto de 2014

Entrevista en Radio Reflejos

Escucha aquí la entrevista que me hicieron las chicas de Radio Reflejos, Ana Margarita Rojas y Elena Hernaiz,  en su programa "Cachapa sin queso y de plátano nada" el día viernes 13 de junio de 2014. 


Entrevista en el programa "Cachapa sin queso y de plátano nada"

¿Pueden las telenovelas ponerle fin a la homofobia?

Photo via QPTR Facebook page
¿Pueden las telenovelas ponerle fin a la homofobia?

Sí, hay algo aún más popular que la Copa del Mundo en América Latina: la Telenovela - con sus legiones de fans obsesivamente adictos que las ven cada noche de la semana. Ya no es sólo un placer culposo para las amas de casa amantes del drama, la telenovela ha evolucionado para encantar a familias enteras, que atrae hasta dos mil millones de personas en todo el mundo. Esa plataforma inmensa le otorga a las novelas la capacidad única para dar forma al modo de pensar de una manera que otros medios de comunicación rara vez han sido capaces de lograr. No obstante, resulta frustrante que muy pocos han utilizado esta capacidad para promover  igualdad y  tolerancia en un público que es históricamente intolerante.

Según un informe de 2012 de HRC, las personas LGBT en las comunidades latinas son receptoras de una cantidad lamentable de odio y violencia. Esto se deriva de los roles de género rígidos y obsoletos con poca tolerancia por cualquier persona que no sea un hombre recto lleno de machismo o una mujer sumisa. Ah, y porque la mayoría de los latinos en el mundo, son católicos férreos, a lo que hay que agregar una intolerancia demasiado común, a menudo originada en la religión, contra las personas LGBT.

Esta cultura de homotransfobia puede estar profundamente arraigada en muchas familias latinas conservadoras. Vean la mía, por ejemplo: algunos de mis parientes se apresuran a gritar "maricón" a su televisor cuando un hombre afeminado aparece en pantalla, y han habitado la mayor parte o la totalidad de su vida en Los Angeles - una de las ciudades más amigable con la comunidad LGBT en la nación. Mi propio padre puede ver hasta cuatro horas de programación católica cualquier domingo (una hazaña verdaderamente sorprendente) e interpreta la Biblia literalmente. Entonces, ¿cómo se puede desafiar una serie de principios tan fundamentales para las generaciones de latinos? Así: a través de las adictivas y melodramáticas telenovelas.

No me había percatado del poder de la Telenovela hasta que me senté al lado de mi hermana y mi amada y muy conservadora mamá a ver “Que pobres tan ricos”, que comenzó a emitirse a principios de 2014.  La divertida y conmovedora novela de la productora Rosy Ocampo cuenta con una relación homosexual entre dos personajes masculinos completamente evolucionados y tridimensionales. Nunca había visto una cosa así en un horario estelar de Telenovela.

En una entrevista, Janet Arleis Quezada, estratega de medios en idioma español de GLAAD, dijo a HuffPost que las audiencias liberales "quieren ver más del mundo que conocen reflejado en las historias que ven incluyendo a las personas de todos los colores, historias, orientaciones, e  identidad y expresión de género" para incitar a las cadenas de televisión  a asumir algunos riesgos al abordar el machismo y el fanatismo religioso que existe en la cultura latina.

Sin embargo, no fue sino hasta hace muy poco que las novelas enseriaron la lucha contra la homofobia. Muchos de los "shows importados que se emiten en español todavía continúan mostrando viejos estereotipos, o rehúyen mostrar relaciones reales", añadió Quezada. El primer beso lésbico en la televisión estadounidense se emitió en 1991 en el programa L.A. Los Ángeles, mientras que el primer beso lésbico en América Latina se transmitió en el 2011. La primera boda gay en la televisión de Estados Unidos también fue en 1991, mientras que la primera en México fue el año pasado. Las telenovelas pueden estar a años luz de la visibilidad que las comunidades LGBT han logrado en los medios progresistas, pero todo empieza a cambiar.

Mi madre lanzó un sorpresivo "¡Oh Dios mío!" para señalar su malestar cuando se dio cuenta de la trama gay en “Que pobres tan ricos”. Pero eso no le impidió verla todas las noches. Allí estaba ella, un miembro de una generación que puede, a menudo, avergonzar con un pensamiento poco ortodoxo, totalmente inmersa en el arco de la historia gay. Estaba enganchada porque los personajes son algo más que gay: tienen pasiones, drama, metas profesionales, problemas familiares, problemas financieros, experiencias con las que todo el mundo puede identificarse.
Ahora, mi mamá le dice a mi papá: "Oye Papi, usted no tiene que criticar a la gente, simplemente vivir y dejar vivir" si él grita "maricón" en la pantalla del televisor, y él escucha. El nivel de malestar con temas LGBT en mi casa se ​​ha desplomado, y a mi familia le encanta las novelas hasta el punto de que a menudo posponemos el momento de oración para poder verlas (de otro modo, esto nunca sucede). Eso es lo poderosas que son las telenovelas.

Asombrosamente, el hecho es que las personas LGBT sólo son representadas adecuadamente en pocas novelas. La mayoría de los melodramas simplemente no le hacen justicia a  la comunidad LGBT ni a la comunidad latina, al presentar personajes LGBT bidimensionales, con frecuencia menospreciados o un mundo simplemente en el que no habitan personajes LGBT. Tal vez sea porque hay demasiado temor a desafiar las convenciones de las generaciones pasadas o porque simplemente no hay ningún interés en hacerlo. Cualesquiera sean sus razones, es una ridícula pérdida de potencial. Estas historias atractivas e influyentes sólo están volviendo a enseñar las mismas lecciones que los latinos han escuchado durante años: "Ten fe y tus problemas se solucionarán", "se leal y serás feliz". ¿Por qué no pueden enseñar estas mismas lecciones con personajes LGBT, o bien enseñar lecciones completamente nuevas? Lo cierto es que incluir personajes LGBT no afectará negativamente los números de audiencia – “Que pobres tan ricos” lo ha demostrado.

"A medida que los latinos en los EE.UU. apoyan cada vez más los temas LGBT, especialmente la población más joven, más personas se están dando cuenta de que conocen más personas que son LGBT y quieren verlo  reflejado en los medios de comunicación", dijo Monica Trasandes, directora de medios de comunicación en español de GLAAD a HuffPost. "A medida que las leyes y las culturas cambian en México, Colombia y Brasil, donde muchas de estas novelas se producen, deberíamos ver representaciones más realistas que atraigan a todos los aficionados."

Necesitamos más novelas como “Que pobres tan ricos” que  desafíen las tradiciones de larga data de intolerancia religiosa y cultura machista que muchas personas todavía siguen. Necesitamos novelas para mostrar a la gente cómo transigir viejos dogmas y aprender a respetar a otros seres humanos a pesar de sus diferencias. Las necesitamos para ayudar en la batalla contra el sexismo. Tenemos que abrir las mentes de las familias latinas ya que "menos de la mitad de los jóvenes latinos LGBT tiene un adulto en su familia a quien pueden acudir en caso de estar preocupado o triste". América Latina no puede seguir existiendo como una burbuja gigante de intolerancia; lo ha estado durante demasiado tiempo.

Original de: Roberto Pérez. Publicado en HuffPost. 8-08-2014.
Traducido por: Quiteria Franco


viernes, 8 de agosto de 2014

Taller Lenguaje y Discriminación

Facilitado por Quiteria Franco










NUEVA FECHA DE INICIO: MIÉRCOLES 1 DE OCTUBRE. 
El taller tiene como propósito contribuir en el esclarecimiento de los conceptos relacionados con la diversidad sexual. Así mismo se busca coadyuvar en la meta de No discriminación por razón de orientación sexual, identidad y expresión de género, la cual se expresa a través del lenguaje y a su vez contribuye a la construcción de mitos, prejuicios, tabúes y estigmas relacionados con las minorías sexuales.
Inicia: 17 de septiembre de 2014. Culmina: 3 de diciembre de 2014.
Duración: doce semanas. Horario: miércoles de 5:00 p.m. a 7:00 p.m.

NUEVA FECHA DE INICIO: MIÉRCOLES 1 DE OCTUBRE. 


viernes, 1 de agosto de 2014

¿Qué significa ser defensor de derechos humanos?


Pareciera que en estos tiempos cualquiera puede auto definirse como defensor de derechos humanos. Está bien que hablemos de derechos humanos, que queramos ser justos y que hasta nos apasionemos por su defensa; pero antes de calificarnos o auto denominarnos defensores debemos tener claro lo que esto implica en la práctica, pues no puede quedarse todo en el titulo   “defensor de derechos”.

Según información consultada en la página web de la oficina del alto comisionado de los derechos humanos de las Naciones Unidas, relacionada a los defensores humanos se dice que  “se usa la expresión  ‘defensor de los derechos humanos’ para describir a la persona que, individualmente o junto con otras, se esfuerza en promover o proteger esos derechos”.  Se aclara además que aunque “no existe una definición concreta de quién es o puede ser defensor de los derechos humanos. En la Declaración sobre los defensores de los derechos humanos  se hace referencia a ‘los individuos, los grupos y las instituciones [que contribuyen] a la eliminación efectiva de todas las violaciones de los derechos humanos y las libertades fundamentales de los pueblos y los individuos’,”

De tal manera que,  de acuerdo a esa definición, cualquier persona o grupos de personas puede ser un defensor de derechos humanos.  No hay requisitos, específicos o mínimos para ser un defensor de derecho humanos; no obstante,  se aclara que, tal como se mencionó anteriormente,  en la Declaración sobre los defensores de los derechos humanos se indica, el “nivel” requerido a un defensor de los derechos humanos es una cuestión compleja, y en la Declaración se especifica  que los defensores tienen tanto responsabilidades como derechos.

Una de las responsabilidades que debe cumplir un defensor de derechos humanos es la aceptación de la universalidad de los derechos humanos. Es decir, los defensores deben reconocer el carácter universal de los derechos humanos, conforme se proclama en la Declaración Universal de Derechos Humanos, estos son para todos por igual sin distingo alguno o por ninguna razón.

Los defensores humanos, en ocasiones, escogen dedicarse a una causa en particular, y acorde a sus intereses o por categoría de personas;  a saber, la defensa de las mujeres; niños niñas y adolescentes; población indígena; personas desplazadas, inmigrantes, minorías sexuales como las personas lesbianas, gais, bisexuales, trans e intersex (LGBTI). Sin embargo,  es inaceptable defender los derechos humanos de las mujeres pero negar los mismos derechos a las personas LGBTI. Proteger los derechos de niños, niñas y adolescentes pero negar los derechos de las personas por su color de piel.
Así lo dice el artículo número 2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición”.

Quien se ufane de ser defensor de derechos humanos pero incurra en un acto discriminación, que además podría ser conducente a una violación de derechos humanos contra un grupo de personas en particular, no debe llamarse defensor de derechos humanos. Quien esté incurriendo en este error, por demás vergonzoso, debe revisarse, debe evaluar su comportamiento y analizar si es la defensa de los derechos humanos el área al que debe dedicarse.  
Fuente consultada:

¿Qué significa ser activista?


Pareciera que en estos tiempos cualquiera puede auto definirse como defensor de derechos humanos. Está bien que hablemos de derechos humanos, que queramos ser justos y que hasta nos apasionemos por su defensa; pero antes de calificarnos o auto denominarnos activistas y/o defensores debemos tener claro lo que esto implica en la práctica, pues no puede quedarse todo en el titulo o en las palabras “activismo” o “derechos”.

El activismo, según la RAE, se define como la “dedicación intensa a una determinada línea de acción en la vida pública”. Una causa pública puede ser de tipo social, político o religioso, y yo agregaría una causa de tipo ambiental. Por su parte, el activista se define como un “militante de un movimiento social, de una organización sindical o de un partido político que interviene activamente en la propaganda y el proselitismo de sus ideas”. Por lo tanto,  ser una activista significa defender una causa.  Aunque esto en ocasiones se asocie con ser un agitador o un revoltoso.

Las acciones en las que usualmente participa un activista son muy variadas siempre que estén dentro del marco de la legalidad, estás van desde la redacción de documentos, cabildear (acciones políticas)  boicot, efectuar reuniones, convocar a ruedas de prensa para hacer declaraciones a favor de la causa o en protesta por una acción contraria a la causa que se defiende,  manifestaciones, protestas, realización de pancartas, marchas,  entre otras.

El activismo, en mi opinión, puede ejercerse de manera individual; es decir, no es necesario pertenecer a una organización o comité o sindicato para defender una causa, aun cuando así lo considere la mayoría. Durante un tiempo, y de manera muy intensa, me involucré como activista por la defensa de los derechos de los animales, en especial de los perros. No pertenecía a ninguna organización pero participaba en todas las actividades convocadas en favor de los animales. 
  
Dentro de la amplia variedad de causas a la que puede dedicarse un activista se puede mencionar  la causa ambiental, por ejemplo, el promover la protección de la capa de ozono, el efecto invernadero; la causa política, como el derecho a la libertad de expresión, la participación en elecciones; la defensa de los animales como la prohibición de las corridas de toros;   las causas sociales son muy amplias, pero se puede mencionar las exigencias de mejores servicios públicos como agua, aseo, telefonía, internet. Aunque muchas de estas cusas están relacionadas con los derechos humanos, el activista no necesariamente está en conocimiento de las normas establecidas en los tratados internacionales o de la parte formal, por así decirlo. Su área de acción puede ser de manera local, muy puntual dentro de su comunidad, pero no necesariamente limitada. Su acción también puede ser regional o nacional. De cualquier manera, no resulta muy fácil delimitar las acciones de un activista pues las mismas, en ocasiones, se desarrollan como reacción espontánea en un momento de crisis particular.   

Discriminación en Venezuela

La discriminación se puede definir de muchas maneras, en el  diccionario de la RAE se define la acción de discriminar y se incluye la discriminación positiva que se explica como la protección de carácter extraordinario que se da a un grupo históricamente discriminado, especialmente por razón de sexo, raza, lengua o religión, para lograr su plena integración social.

Según el Comentario General 18 del Comité de Derechos Humanos (ONU) el término “discriminación” (…) debe entenderse referido a toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que se basen en determinados motivos como la raza, el color, el sexo, el idioma, la religión, la opinión política o de otra índole, el origen nacional o social, la posición económica, el nacimiento o cualquier otra condición social, y que tengan por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad de los derechos humanos y libertades fundamentales de todas las personas.

La lógica latinoamericana sobre la discriminación y todo lo referente a su prevención, y penalización parece estar alineada o por lo menos parece ir por un mismo camino. No sucede así con el razonamiento del estado venezolano, cuando hablo del estado me refiero exclusivamente a las instituciones que lo conforman, particularmente la asamblea que es a la que le corresponde elaborar la leyes que garanticen la protección de los venezolanos contra cualquier tipo de discriminación.       
Me voy a referir a dos ejemplos en particular, antes de ahondar en el caso venezolano. Primeramente, mencionaré el caso de Argentina y luego el caso de México.

En Argentina se creó por medio de Ley 24515 sancionada el 05 de julio de 1995, en Buenos Aires, el instituto INADI, Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo. El objeto principal de este instituto es elaborar políticas nacionales y medidas concretas para combatir la discriminación, la xenofobia y el racismo, impulsando y llevando a cabo acciones a tal fin. Adicionalmente, Según información suministrada por el INADI, además de la conocida ley citada más arriba; la ley 23.592 del año 1.988, estableció en sus tres primeros artículos, una garantía para la persona damnificada en una situación discriminatoria determinada por motivos de raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, o condición social o caracteres físicos.  

En México, por su parte, se creó el Consejo Nacional para Prevenir La Discriminación CONAPRED, que según la información en su página web es “un órgano de Estado creado por la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación, aprobada el 29 de abril de 2003, y publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 11 de Junio del mismo año”. Adicionalmente, entre otras acciones llevadas a cabo por CONAPRED, este:
“desarrolla acciones para proteger a todos los ciudadanos y las ciudadanas de toda distinción o exclusión basada en el origen étnico o nacional, sexo, edad, discapacidad, condición social o económica, condiciones de salud, embarazo, lengua, religión, opiniones, preferencias sexuales, estado civil o cualquier otra, que impida o anule el reconocimiento o el ejercicio de los derechos y la igualdad real de oportunidades de las personas.”

Para entenderlo mejor, tanto en Argentina como en México, a partir una o dos leyes se creó un único instituto que se ocupa de todos los tipos de discriminación. Eso, a mi manera de ver, es eficiencia, y simplificación de labores y minimización del burocratismo.
En Venezuela por su parte, las cosas se manejan de otra manera que, en mi opinión, es ilógica, lenta, ineficiente y que incrementa la burocracia y el gasto público. Les explico a qué me refiero. 

En Venezuela se ha creado una ley para la protección de niñas, niños y adolescentes (discriminación por edad), también se creó una ley sobre el derecho de la mujer a una vida libre de violencia (discriminación por sexo o género),  también se elaboró una ley contra la discriminación racial (discriminación por raza), igualmente existe una ley sobre Refugiados o Refugiadas y Asilados o Asiladas (discriminación por nacionalidad, origen, condición social), muy pronto se discutirá en la Asamblea Nacional un proyecto de ley que protege el derecho a la Dignidad de las Personas con VIH y sus familiares en Venezuela (discriminación por condición de salud); en fin, se agradece la intención de protección a grupos vulnerables. Pero mientras se trabaja en leyes tan particulares quienes son discriminados por otras razones, siguen esperando la creación de una ley que los proteja de la discriminación, tal es el caso de las personas LGBTI (orientación sexual, identidad de género y expresión de género), o discriminación por preferencia política, condición económica, por condición de salud, etc.).

Ahora bien, cada ley contempla la creación de un instituto que se ocupe, de educar, promocionar y coadyuvar en la disminución de la discriminación. Así, ya existe el instituto de la mujer, Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes (Idena) y el de más reciente creación el instituto contra la discriminación racial (INCODIR), esto es la creación de burocracia y gasto público. ¿No es acaso más eficiente la creación de una única ley y de un único instituto que se ocupe de todo tipo de discriminación? 

En reciente conversación a través de la red social Twitter le comentaba mi preocupación ante esta acción del gobierno, INCODIR, depende del Ministerio del Poder Popular de Interior, Justicia y Paz; la respuesta de quien maneja la cuenta es que al agrupar todos los tipos de discriminación bajo una misma ley y, por ende, bajo un único instituto se invisibilizan algunas o se les da menos atención a otras.  Ese argumento, sinceramente, no resiste ningún análisis razonable. Dentro de un mismo instituto se podría crear divisiones especializadas en cada tipo de discriminación, de tal manera que todas reciban igual atención. 

Si bien es cierto que cada área o grupo vulnerable o minoritario tiene necesidades muy específicas, el agruparlas a todas bajo una misma ley no necesariamente producirá el descuido o desatención de una sobre otras.  Ahora imagínense ustedes el gasto que esto acarrea para el estado, la creación de leyes y leyes, institutos y más institutos, cada una necesita de una sede, una página web,  empleados, recurso económicos, la carga es inmensa. Y no solo hablo de la carga económica que esto implica, que ya de por si es bastante; lo más grave es la burocracia que esto acarrea.

Esa es la lógica del gobierno venezolano. Mientras tanto, las personas trans que siguen siendo asesinadas en las calles de Venezuela no logran ningún tipo de justicia, las que son discriminadas a diario deben seguir esperando por una ley especifica que las proteja.  Las personas homosexuales que siguen siendo objeto de discriminación por su orientación sexual, son acosadas en las escuelas, echadas a la calle de sus hogares, se les niega el derecho al estudio, a un empleo digno entre otras cosas, deben seguir esperando por una ley que las ampare.


Y así podría seguir mencionándoles personas que por una razón u otra son objeto de discriminación. Cuando podríamos estar ya trabajando en la prevención de la discriminación en general.  Ninguna discriminación es más grave que otra, todas son iguales y revisten igual peligrosidad e injusticia. No tiene ningún sentido la creación de leyes para la protección de grupos particulares cuando todos merecemos protección, de eso se trata la equidad, de ser tratados por igual ante la ley. 

martes, 22 de julio de 2014

domingo, 13 de julio de 2014