martes, 22 de julio de 2014

martes, 1 de julio de 2014

Reflexiones posteriores a las dos marchas LGBTI en Caracas, 2014.


Muchos se estarán preguntando qué sucedió en Caracas el día del “orgullo gay” dado que se habían anunciado dos marchas, tal como lo denuncié en una nota anterior; pues aquí se los cuento.
Hasta el día miércoles 25 ambas marchas seguían igual, las convocatorias seguían en pie.  Ese mismo día en horas de la noche, en la emblemática Calle Villaflor de Sábana Grande (Caracas) se suscitó una situación irregular entre miembros de los grupos que reclaman el liderazgo de las marchas LGBTI de la capital venezolana. El hecho tuvo lugar cuando uno de los integrantes de los grupos en pugna colocaba afiches publicitando su evento, pasando de las agresiones verbales a las físicas. Entre los protagonistas del hecho destacan los activistas: Ingrid Baron, Natasha Castro, Cody Campos y Leandro Viloria.  Supimos de fuentes fidedignas que este último fue denunciado ante las autoridades por violencia contra la mujer y fue retenido durante una noche como consecuencia de lo sucedido. Irónicamente, uno de los llamados a la marcha tenía como lema “la sexodiversidad: colectivos de paz”, demostrando así, como de costumbre, la poca coherencia entre lo que dicen y hacen.     
La situación llegó a oídos de entes gubernamentales y la decisión fue esta: a la marcha anunciada para el sábado (Koddy Campos, Leandro Viloria y otros) se le revocó el permiso para marchar  desde Plaza Venezuela hasta la Asamblea Nacional y a la marcha anunciada para el domingo (Ingird Barón, Ricardo Hung, Gabriel Silva) y que partiría desde el Parque Francisco de Miranda hasta la Zona Rental de Plaza Venezuela  se le ordenó marchar hasta la Asamblea Nacional. Ese nuevo cambio se anunció entre el día jueves y viernes por muy pocos medios de comunicación digital.  
¿Qué implica todo esto? El que se le haya revocado el permiso a la primera marcha da cuenta de la discrecionalidad de las autoridades  para otorgar los permisos para ejercer el legítimo derecho a la manifestación pública y pacífica consagrado en la constitución venezolana. Que la segunda marcha haya sido obligada a llegar hasta la Asamblea Nacional muestra que los colectivos LGBTI  no son autónomos y que obedecen a los intereses del gobierno nacional. 
Si vemos el lado positivo de lo sucedido, debemos mencionar la importancia de denunciar todo aquello que sabemos está mal, el justo reclamo de las organizaciones LGBTI no afectas al gobierno por haber sido excluidos del comité organizador de la marcha tuvo un efecto. Por tanto, no podemos callar nunca ante las injusticias. Segundo, la marcha llegó hasta donde ha debido llegar siempre y todos los años, manteniendo así su motivación original desde sus inicios en el año 2001, de ser una marcha con contenido político y de exigencia y reclamo de derechos hasta tanto estos sean plenamente reconocidos.
¿Qué sucedió durante el recorrido de la marcha?  El contenido político partidista pro-gobierno no estuvo ausente. En algunas de las fotos se ve como en uno de los camiones hay colgada una foto gigante con el rostro del fallecido Hugo Chávez. Algunas personas vestían franelas con imágenes del difunto. Pero también se observó un carro fúnebre con las imágenes de todas las personas trans que han sido asesinadas y cuyos crímenes permanecen sin ser resueltos, lo cual significa que hay mucha consciencia y molestia dentro del grupo de las personas Trans, el grupo de mayor vulnerabilidad dentro de las personas LGBTI.
También se observó la presencia de la activista Tamara Adrián y de los activistas de Pro-Inclusión, el grupo LGBTI del partido Voluntad popular. Ninguno de ellos llevaba pancartas, banderas ni ningún afiche alusivo a su tendencia política. Al consultárseles sobre su presencia allí, expresaron no estar dispuestos a abandonar la calle ni su justo derecho a manifestar.
No se vieron muchas pancartas de personas particulares. Si resaltaron las pancartas que solicitan el Matrimonio Igualitario, las cuales pertenecen al grupo Venezuela Igualitaria, también pro-gobierno. Esto nos dice que hay una necesidad imperiosa de formar y desarrollar una mayor conciencia política de reclamo reivindicativo entre las personas LGBTI, particularmente en los jóvenes.  
Las personas Trans, quienes en su mayoría asisten vestidas con elegantes, brillantes y coloridos trajes, además de usar botas y/o zapatos con tacones, al llegar a Plaza Venezuela decidieron quedarse en la Zona Rental de Plaza Venezuela y esperar allí hasta la hora del espectáculo de cierre que comenzaría unas horas más tarde. El resto de la marcha continuó hasta el centro de Caracas.  

¿Qué sucedió al llegar a la Asamblea Nacional?  Al llegar al final de la ruta, había una tarima en medio de la calle donde se recibió a los organizadores de la marcha de ambos bandos.  Entre los diputados que fueron designados para recibir a los marchantes estaba la diputada Alejandra Benítez. Se hizo entrega de un documento contentivo de varias solicitudes de las personas LGBTI a la Asamblea, cuyo contenido no conocemos.  Durante la presentación de una cantante, según los presentes, o durante la intervención de alguno de los oradores se le pregunto o se quiso conseguir el apoyo de los presentes al decir “somos socialistas” a lo cual los presentes gritaron con mucha fuerza “NOOOOOOOOOOOO”. Adicionalmente, se mencionó que entre los designados para recibir a los manifestantes habría estado el diputado Stalin González, ante su ausencia resaltada por uno de los diputados, dijo a los presentes “bueno el diputado no vino, no asistió, pero de todas maneras saludos a todas las personas de la oposición presentes, ante lo cual la gente aplaudió y gritó “eeeeeeehhhhh”.

¿Cómo interpretamos esto? A la gente que asistió a la marcha, no le interesa quien la organice, mucho de ellos no están enterados de todas las peleas internas de los grupos pro-gobierno. Segundo, no todos los homosexuales son afectos al gobierno como lo aseguró hace algunos días Maduro. A la gente no le interesa si quien le va a resolver sus problemas es de izquierda o de derecha o de centro ni de ningún lado. Por el simple hecho de que las ideologías no resuelven los problemas, y la gente quiere la solución de sus problemas  y que para exigirlos está dispuesta a ir a donde tenga que ir y recorrer, como se hizo el pasado domingo, más de 10 kilómetros caminando.   

De manera que uno espera que los egos de las personas que están en los bandos en disputa se desinflen un poco y lo sucedido los lleve a hacer una reflexión muy profunda.
A las Organizaciones LGBTI que no son afectas al gobierno a no seguir permitiendo que les secuestren una lucha que es de todos.  Esto debe llamarnos a unirnos y resurgir con más fuerzas, organización, estrategias y visión clara de las metas. Dejar los egos y las aspiraciones personales y trabajar en función de los objetivos que los tenemos muy claros.
Invito a los activistas fundadores del movimiento LGBTI en Venezuela a regresar y a compartir sus experiencias, a hablar de sus aciertos y desaciertos para que las nuevas generaciones aprendan de Uds., y no los repitan. Se cometerán nuevos errores pero es parte del proceso.