sábado, 13 de enero de 2018

Venezuela niega a ciudadanos homosexuales derecho al matrimonio


Tal como lo dice el titulo el Estado venezolano niega a homosexuales su derecho al matrimonio.  No hay otra manera de decirlo, desde 1999 hasta 2015 ante la Asamblea Nacional dominada por el partido de gobierno se han presentado, solicitudes, marchas, manifestaciones, derechos de palabras, proyectos de ley, encuentros conversaciones y muchas diligencias más. Ninguna iniciativa encontró en el gobierno de Hugo Chávez y ahora el de Nicolás Maduro la real disposición a legislar a favor de las personas homosexuales. Ni siquiera cuando tuvieron la posibilidad de hacerlo con todas las leyes habilitantes que el parlamento psuvista les otorgó.

Como si fuera poco, en 2012 por orden del fallecido Hugo Chávez el estado venezolano denunció la Convención Americana de Derechos Humanos, lo que resultó en la salida del país de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en 2014.

Al día de hoy, ante la reciente respuesta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre la Opinión Consultiva realizada por Costa Rica, a la cual Unión Afirmativa de Venezuela se adhirió a través de un amicus curiae, nos vemos nuevamente imposibilitados de ser beneficiados por la recomendación sobre el reconocimiento del matrimonio entre parejas del mismo sexo. 
 

A pesar de que el gobierno asegura que Venezuela es un Estado protector y defensor de los Derechos Humanos, en 18 años no ha habido ningún avance en materia legislativa que garantice a personas lesbianas, gays, bisexuales, trans e intersex el pleno disfrute de sus derechos fundamentales.  

El Estado de Costa Rica elaboró cinco preguntas sobre el alcance de la protección de la Convención Americana de Derechos Humanos en relación  a la identidad de las personas trans y a la protección internacional del vínculo de parejas del mismo sexo. En este escrito solo me refiero al segundo asunto. 

Esto es lo que dijo la Corte sobre LA PROTECCIÓN INTERNACIONAL DE LOS VÍNCULOS DE PAREJAS DEL MISMO SEXO.

A. La protección convencional del vínculo entre parejas del mismo sexo.

La Convención Americana protege, en virtud del derecho a la protección de la vida privada y familiar (artículo 11.2), así como del derecho a la protección de la familia (artículo 17), el vínculo familiar que puede derivar de una relación de una pareja del mismo sexo. La Corte estima también que deben ser protegidos, sin discriminación alguna con respecto a las   parejas entre personas heterosexuales, de conformidad con el derecho a la igualdad y a la no discriminación (artículos 1.1 y 24), todos los derechos patrimoniales que se derivan del vínculo familiar protegido entre personas del mismo sexo. Sin perjuicio de lo anterior, la obligación internacional de los Estados trasciende las cuestiones vinculadas únicamente a derechos patrimoniales y se proyecta a todos los derechos humanos internacionalmente reconocidos, así como a los derechos y obligaciones reconocidos en el derecho interno de cada Estado que surgen de los vínculos familiares de parejas heterosexuales (supra párr. 198). 

B. Los mecanismos por los cuales el Estado podría proteger las familias diversas

Los Estados deben garantizar el acceso a todas las figuras ya existentes en los ordenamientos jurídicos internos, para asegurar la protección de los todos los derechos de las familias conformadas por parejas del mismo sexo, sin discriminación con respecto a las que están constituidas por parejas heterosexuales. Para ello, podría ser necesario que los Estados modifiquen las figuras existentes, a través de medidas legislativas, judiciales o administrativas, para ampliarlas a las parejas constituidas por personas del mismo sexo. Los Estados que tuviesen dificultades institucionales para adecuar las figuras existentes, transitoriamente, y en tanto de buena fe impulsen esas reformas, tienen de la misma manera el deber de garantizar a las parejas constituidas por personas del mismo sexo, igualdad y paridad de derechos respecto de las de distinto sexo, sin discriminación alguna.                            

Algunos puntos clave de la opinión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

La Corte afirma que “la orientación sexual y la identidad de género son categorías protegidas en la Convención Americana”.

“La convención americana no contempla una definición cerrada de familia ni mucho menos se protege sólo un modelo particular de familia”.  (par.174).

“En cuanto a la palabra familia, la Corte estima necesario reconocer  la importancia neurálgica de ésta como institución social, la cual surge de las necesidades y aspiraciones más básicas del ser humano”. (par. 176)

Están destruyendo el concepto de familia tradicional…
El Tribunal estima importante destacar que con ello, no se está desmeritando otras modalidades de familia, ni tampoco se está desconociendo la importancia de esta institución como elemento base de la sociedad; por el contrario, la Corte le está reconociendo igual dignidad al vínculo afectivo de una pareja conformada por dos personas que son parte de una minoría históricamente oprimida y discriminada.     

Ah buen, pero que hagan un contrato y protejan sus bienes y ya…
La protección “trasciende los derechos patrimoniales y se proyecta a todos los derechos humanos, reconocidos a parejas heterosexuales”.
¿Cómo garantizar la protección del vínculo entre parejas del mismo sexo? “El matrimonio sería el método más sencillo”. Y advierte: nada de crear una figura paralela para las uniones homosexuales:

Qué porque se tiene que llamar matrimonio….
“Crear una institución que produzca los mismos efectos y habilite los mismos derechos que el matrimonio, pero que no lleve ese nombre carece de sentido, salvo el de señalar socialmente a las parejas del mismo sexo con una denominación que indique una diferencia sino estigmatizante, o por lo menos como señal de subestimación (…) Se configuraría una distinción fundada en la orientación sexual de las personas, que resultaría discriminatoria, y por tanto incompatible con la Convención Americana (…) Siempre y cuando exista la voluntad de relacionarse de manera permanente y conformar una familia, existe un vínculo que merece igualdad de derechos y protección sin importar la orientación sexual de sus contrayentes”.

Que la religión dice que …. Que la religión no me permite bla bla…
“Las convicciones religiosas no pueden ser utilizadas para condicionar lo que la Convención Americana establece respecto de la discriminación en razón de orientación sexual (…) En sociedades democráticas debe existir coexistencia mutuamente pacífica entre lo secular y lo religioso”

El matrimonio es para procrear…
“La Corte advierte que para negar el derecho de acceder a la institución del matrimonio, típicamente  se esgrime como argumento que la finalidad es la procreación y que este tipo de uniones (la homosexual) no cumple con tal fin.  La Corte considera que la procreación no es una característica que defina las relaciones conyugales, puesto que afirmar lo contrario sería degradante para las parejas-casadas o no- que por cualquier motivo carecen de capacidad generandi o de interés en procrear.”

La etimología de la palabra matrimonio…
El significado de la palabra "matrimonio" al igual que la de "familia" ha variado conforme al paso de los tiempos (...). Si bien la etimología es siempre ilustrativa, nadie pretende una imposición semántica de la etimología, pues de lo contrario se debería igualmente excluir del lenguaje otra numerosa cantidad de vocablos cuya semántica se aparta de su etimología.      

Ah, pero los países no están obligados a acatar eso porque…
La Corte recuerda que su criterio es vinculante para todos los Estados que conforman el sistema interamericano de Derechos Humanos. Y ordena que:
“Diversos órganos del Estado realicen el correspondiente control de convencionalidad aplicando los estándares establecidos en esta Opinión Consultiva (…) Instamos a esos Estados a que impulsen realmente y de buena fe las reformas legislativas, administrativas y judiciales necesarias para adecuar sus ordenamientos, interpretaciones y prácticas internos”

Pero es que no nos ponemos de acuerdo…., no tenemos los votos necesarios, bla bla…
Sugieren a los estados:

“ (…) falta de un consenso al interior de algunos países sobre el respeto pleno por los derechos de ciertos grupos o personas que se distinguen por su orientación sexual, su identidad de género o su expresión de género, reales o percibidas, no puede ser considerado como un argumento válido para negarles o restringirles sus derechos humanos o para perpetuar y reproducir la discriminación histórica y estructural que estos grupos o personas han sufrido”
Como ven, no hay argumentos válidos para seguir negando el derecho al matrimonio a las  mujeres y hombres homosexuales venezolanos. 
   
La frase más hermosa de todo el texto, en mi opinión, dice que "del  principio de  la  dignidad humana  deriva  la plena autonomía de la  persona para escoger  con quién quiere  sostener un  vínculo permanente y marital,  sea  natural  (unión  de  hecho) o solemne  (matrimonio)". 

Nadie, absolutamente, nadie tiene derecho  a decidir por otra persona a quien amar, de quien enamorarse o con quien construir una familia, un proyecto de vida. Nadie, nadie tiene derecho a negarle a esa persona la protección legal de su familia.  

La importancia de ser visibles


No existe en Venezuela, oficialmente, un día de la visibilidad lésbica o de la visibilidad de las mujeres lesbianas. ¿Es necesario un día de la visibilidad en Venezuela? Sí.  Pero claro, no se trata de solo visibilizar a las mujeres lesbianas, se trata de visibilizar que existimos, que tenemos derechos y que hasta ahora estos siguen sin ser reconocidos; que además, su no reconocimiento acarrea graves consecuencias. 
Tenemos un derecho fundamental,  y es el derecho a ser visibles, porque siendo visibles luchamos contra la discriminación hacia mujeres lesbianas.  Ser visibles nos permite evidenciar la desigualdad de derechos y el rol que también nos compete en el espacio público. Para poder exigir derechos debemos ser visibles. 
Para ser visibles debemos pasar por tres etapas, es decir, el reconocimiento, la aceptación y la valoración de nosotras mismas.

1. El reconocimiento. Los seres humanos debemos reconocernos tal cual somos, reconocernos físicamente, emocionalmente, nuestras capacidades, fortalezas y debilidades, así como nuestros miedos y todos nuestros sentimientos.  
Es necesario reconocernos como mujeres lesbianas. Sí, es necesario decirlo, es necesario verbalizarlo, es necesario decir “soy lesbiana”, es necesario decir “a mí me gustan las mujeres” porque  lo que no se ve no se dice y lo que no se dice no existe.  
Es muy romántico decir “es que  yo no soy lesbiana, yo solo amo a mi pareja” o “es que  a mí no me gustan las mujeres, a mi gusta solo mi pareja”. Eso, en el fondo, podría significar el no reconocimiento de quienes somos, mujeres que amamos a otras mujeres.

2. La aceptación.  También debemos los seres humanos aceptarnos tal cual somos con nuestras virtudes y defectos. Nos toca ser honestas y ver lo que podemos cambiar y mejorar.  Pero también aceptar aquello que no podemos cambiar.
Debemos comenzar por aceptar nuestro cuerpo, no según estándares impuestos por la sociedad, por la publicidad o por lo que vende. Esto sucede en nuestra infancia. Mientras que la orientación sexual es algo que descubrimos en nuestra adolescencia. 
Si bien hoy en día nuestra corporalidad puede ser modificada, ya sea a través de tatuajes, cirugías estéticas y otras modificaciones como implantes es vital saber que nuestros cuerpos son perfectos, las preocupaciones surgen cuando comenzamos a compararnos con otros, olvidando que somos seres únicos e individuales con características muy particulares y nos hacemos un flaco favor resaltando defectos en lugar de virtudes.       
La orientación sexual, hasta ahora dominada por lo que se conoce como la heteronormatividad, es decir, la idea que la única posibilidad que existe es ser heterosexual, es la atracción física, emocional y sexual hacia otra persona, que puede ser del mismo sexo, de otro sexo o de ambos sexos. Es decir, no estamos obligadas a ser heterosexuales.  Sucede que todo el prejuicio, estigma y mitos elaborados alrededor de la homosexualidad han servido como un inhibidor. Por ende, quienes sienten atracción a alguien de su mismo sexo, pueden llegar a sentir rechazo.      
  
3. Valoración. Finalmente, debemos valor quienes somos. Es decir, poder ser mujeres dignas, queremos tener dignidad, no sentirnos inferiores a nadie, y saber que, independientemente de nuestras diferencias, todas valemos muchísimo.    
Esto significa saber que nuestra orientación sexual es tan solo una característica más de nuestro ser. Y que de ninguna manera puede definir quiénes somos como seres integrales. Somos muchas cosas según nuestro contexto, nuestra relación con los demás, según nuestra educación, según nuestra responsabilidad ante la sociedad, en el trabajo, en la familia, en fin… somos muchas cosas además de ser lesbianas.
Lograr un equilibrio entre estos tres elementos, indudablemente redundará en nuestra autoestima. La autoestima no es otra cosa que el conocimiento que tenemos sobre nuestra forma de ser y de comportarnos.  En otras palabras, la idea, el aprecio, la percepción  y el respeto que tenemos de nosotras mismas.   
Las mujeres lesbianas estamos en todos los ámbitos de la vida pública. Mientras más visibles seamos mejor será. En países como España y Argentina ya existen de manera oficial un día para la visibilidad lésbica, en el primer caso es el 7 de marzo y en el segundo es el 26 de abril.

¿De qué ha servido tener esas fechas en estos dos países?  
En España, por ejemplo ha servido para exigir igualdad de derechos sexuales y reproductivos. Un servicio ginecológico diferenciado y mayor apertura en los lugares de trabajo.
Por su parte, en Argentina, se ha creado, junto a la fecha de conmemoración una ley que sanciona los delitos contra las mujeres debido a su orientación sexual no heterosexual. Esto a partir del asesinato de Natalia, “La pepa” Gaitán.        

Desde hace pocos años hemos comenzado a tener referentes de mujeres famosas venezolanas que han decidido hacer pública su orientación sexual.  Un detalle importante es que en la mayoría de los casos, esta decisión surge cuando se está en una  relación de pareja y se desea compartir, o quizás no ocultar más la felicidad que deriva el compartir la vida con el ser amado. En otros casos como consecuencia de un episodio de discriminación que nos obliga a salir, a expresarnos públicamente y demandar nuestro derecho a una vida diga como mujeres lesbianas.

Tener referentes es importante porque estamos dando modelos a las chicas jóvenes y otras no tan jóvenes que en algún momento puedan sentirse atraídas por otras mujeres y tengan dudas por no contar con suficiente información,  y en algunos casos, solo con la que llega plagada de estereotipos y sesgos patriarcales. Solo como ejemplo de mujeres famosas y lesbianas les mencionaré las siguientes:

Patricia Velásquez.  Actriz, modelo.
Yulimar Rojas. Deportista
Vanessa Senior.  Comediante.


Pero necesitamos más, más lesbianas visibles. El momento es ahora.


¿Cómo puedo ser visible?
No tienes que salir por televisión ni por la radio a gritar que eres lesbiana, ni publicar un anuncio en algún periódico. 
En tu escuela, universidad en tu trabajo habla sobre el tema, habla sobre tu vida diaria normalmente, eso sí, no digas  “mi pareja” n eso da pie a la ambigüedad. Habla de tu nova o de tu esposa. También puedes crear un pequeño grupo de amigas lesbianas y organizar reuniones semanales, quincenales, mensuales según tu disponibilidad y de las otras chicas. 

No te escondas, no te cohíbas de participar en actividades públicas convocadas por las organizaciones LGBTI por temor a ser identificada como lesbiana. En las actividades como charlas, tertulias, talleres, foros, cine foros van muchas personas, no todas son las mujeres que asisten son lesbianas. Cohibirte probablemente un indicador de que aún no te reconoces ni te aceptas.

La meta es que en cada comunidad, ciudad, estado exista al menos un grupo de mujeres lesbianas organizadas. Puedes comenzar por unirte a grupos de whatsapp, grupos de mujeres lesbianas en Facebook. Únete a nuestro grupo Unión Afirmativa solopara mujeres en FACEBOOK. 

Sigue cuentas de mujeres lesbianas en Twitter en Facebook o en Instagram.  Contacta a otras chicas. Tu aproximación no debe ser únicamente para establecer relaciones amorosas. Busca construir amistades con otras mujeres lesbianas. Hay muchos temas para conversar.

No tienes que pertenecer a ninguna organización ni hacerte activista, pero puedes apoyar a alguna organización de mujeres. Reposteando sus actividades, invitando a otras mujeres, aún si tú no puedes asistir. Hay muchas maneras de contribuir. Pero principalmente se trata de que en tu espacio de acción puedas defender tus derechos.   

Para nosotros en Unión Afirmativa este 2018 será el Año de la visibilidad de las mujeres lesbianas. Y nuestro lema Hazte visible, exige y defiende tus derechos. Te invitamos a estar pendiente de nuestras actividades durante el 2018. 


@unionafirmativa
@qfranco

  

sábado, 16 de diciembre de 2017

¿Tienes visa? casémonos…


¿Tienes visa? casémonos…

Hace unos días el portal de noticias El Estímulo publicó un trabajo del periodista Lizandro Samuel titulado “matrimonios jóvenes: más allá del te amo” [1] en el que se relatan varias historias de jóvenes venezolanos que decidieron casarse antes de emigrar. La noticia revela un secreto a voces, los jóvenes y otros no tan jóvenes están casándose para obtener la visa americana; un pasaporte europeo o la nacionalidad de la otra persona a quien se unen legalmente, que les permita permanecer en el país de destino.

Cerca de cinco historias, un matrimonio no realizado por que uno de los contrayentes dudó, un matrimonio que se quedó en Venezuela. Los otros tres matrimonios terminaron en divorcio a tan solo un año de haberse realizado.

Datos de matrimonios vs divorcios en Venezuela. Del año 2002 (73.163 bodas) hasta el 2012 (102.077 casamientos). En 2012, el último año con estadísticas publicadas por el INE, se produjeron en el país 30.660 divorcios.  
Curioso que el argumento en contra del matrimonio entre personas del mismo sexo es que los homosexuales somos infieles, entonces vamos a agarrar la institución matrimonial como jueguito y nos vamos a divorciar a cada rato y a volver a casarnos.  

El artículo es claro y enfático “En Caracas, cada fin de semana los casorios se esparcen por sus iglesias y, durante los días hábiles, los registros están en una constante actividad nupcial: casarse para irse, casarse por papeles, casarse para tener un apoyo emocional.”

Consultaron al psicólogo César Landaeta quien expresó “Aparentemente se ha producido ese aumento no solo en matrimonios sino en uniones que no son formalmente legalizadas. Las razones principales de ese fenómeno podrían estar en la necesidad de crear una familia que proporcione seguridad, tanto afectiva como económica. La inestabilidad social y política suele generar montones de ansiedad que necesitan reducirse mediante la formación de vínculos gratificantes y creo que tal debe ser el caso de lo que ocurre con estas nuevas parejas”.

Cierto, no es el primero ni el último en hablar sobre los aspectos positivos y beneficiosos del matrimonio o de formar una familia. Lo afirmó la Asociación Americana de Psicólogos (APA) para apoyar la solicitud de matrimonio igualitario en Estados Unidos, que fue utilizada por los países latinoamericanos que ya han reconocido este derecho a las parejas del mismo el mismo sexo.    
Lo que llama mi atención del artículo publicado es que es una situación que parece ser conocida por miembros de las iglesias que realizan estas uniones, quizá no. De no saberlo, entonces podemos presumir que los contrayentes mienten para poder casarse.

La situación la conocen las autoridades que realizan las ceremonias civiles. Lo saben las autoridades venezolanas, las americanas, europeas, en fin, lo sabe el mundo entero que la gente heterosexual (los homosexuales no podemos) en Venezuela se está casando para obtener papeles y quedarse en el país seleccionado.   

Nadie, absolutamente nadie les niega su derecho al matrimonio, aun sabiendo las razones por las cuales se están casando.

¿Dónde están los defensores de la institución civil del matrimonio?  ¿Dónde están los defensores del sacramento del matrimonio? Dónde están quienes se oponen al matrimonio a las parejas del mismo sexo? ¿Cómo es que no han salido a marchar para protestar estos matrimonios por negocio?  
¿Es que acaso esto que sucede les parece bien? ¿Les parece bien porque lo están haciendo las parejas heterosexuales?
¿Qué dirían si fueran parejas homosexuales quienes estuvieran haciendo esto de casarse para obtener los papeles para emigrar?

No les daré las respuestas que tengo en mente. Les dejo las preguntas para que se respondan ustedes mismos entre amigos o permanezcan en silencio como hasta ahora, como lo han hecho todas las personas a quienes les he comentado esto.

O quizás, como algunos otros, comentarán sobre otros conocidos, o amigos que se han casado por necesidad y  en cuyas fiestas de celebración bailaron y cantaron.

Espero hagan lo mismo, permanezcan callados cuando las parejas del mismo sexo en Venezuela logremos nuestro derecho al matrimonio e igualmente vayan a las celebraciones, canten rían y expresen su felicidad por la pareja.   




[1] Más allá del te amo. El Estímulo. 10-12-2017. http://elestimulo.com/climax/matrimonios-jovenes-mas-alla-del-te-amo/

domingo, 10 de diciembre de 2017

Recomendaciones de la ONU para el respeto y la integración


En el mes de octubre se dio a conocer un documento contentivo de  cinco normas de conducta  para las empresas de todo el mundo sobre cómo tratar a empleados, proveedores y clientes LGBTI, el colectivo formado por personas lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersex publicado por la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas y presentadas por el propio Comisionado Zeid Ra'ad Al Hussein.
Estándares de conducta empresarial contra la discriminación a personas LGBTI. (2017)
Respeto a los derechos humanos
Las empresas deben desarrollar políticas, ejercer la debida diligencia y remediar los impactos adversos para garantizar que respeten los derechos humanos de las personas LGBTI. Las empresas también deben establecer mecanismos para monitorear y comunicar su cumplimiento de las normas de derechos humanos.
Eliminar la discriminación
Las empresas deben asegurarse de que no haya discriminación en su contratación, empleo, condiciones laborales, beneficios, respeto a la privacidad o tratamiento del acoso.
3. Dar apoyo
Las empresas deben proporcionar un ambiente positivo y afirmativo para que los empleados LGBTI puedan trabajar con dignidad y sin estigma.
4. Prevenir otras violaciones de DDHH
Las empresas no deben discriminar a los proveedores, distribuidores o clientes LGBTI, y deben usar su influencia para evitar la discriminación y los abusos relacionados.
5. Actuar en la esfera pública
Se alienta a las empresas a contribuir a detener los abusos contra los derechos humanos en los países en los que operan. Al hacerlo, deberían consultar con las comunidades locales para identificar los pasos que podrían tomar, incluida la defensa pública, la acción colectiva, el diálogo social, el apoyo a las organizaciones LGBTI y desafiar las acciones abusivas del gobierno.
Ante estas recomendaciones algunas personas me han preguntado ¿son realmente necesarias estas medidas? Mi respuesta es sí, sin lugar a dudas. 
Para muchos puede ser inconcebible la subjetividad con la que se puede decidir a quién contratar en las empresas e inclusive descartar a alguien con un excelente currículo debido a una característica contraria a quien al final toma la decisión. 
Y muchos dirán, si bueno, pero eso también sucede a personas heterosexuales. Cierto, eso no lo hace aceptable. También sucede a mujeres, quienes muchas veces son rechazadas de un trabajo debido al temor de los empleadores a que éstas salgan embarazadas, o que falten por dolores menstruales. Esto tampoco es aceptable y, definitivamente, no debería suceder.
En el caso de las personas homosexuales la discriminación en el ambiente laboral puede verse agravado por sus características particulares y, precisamente, por ser un grupo vulnerable los países han de promover acciones afirmativas para subsanar esas desigualdades. En vista de que muchos países no lo hacen, Naciones Unidas ha emprendido esta cruzada para proteger y prevenir situaciones de desigualdad y discriminación a las personas lesbianas, gays, bisexuales y trans. Estás medidas deberían ser adoptadas por todos los países miembros de Naciones Unidas.
¿Cómo han respondido las empresas privadas a estas medidas? Parte de la buena noticia es que estas normas no son una imposición de Naciones Unidas sino que han sido elaboradas con el apoyo del Instituto de Derechos Humanos y Empresas (IHRB) y estos se basan en los Principios Rectores de Empresas y Derechos Humanos y en el Pacto Mundial de las Naciones Unidas. Son, en esencia, una respuesta a las dudas de empresarios sobre cómo superar la discriminación hacia las personas LGBTI en las empresas.
Por su parte, el índice de igualdad corporativa de Human Rights Campaign, que desde 2002, se usa para medir anualmente la equidad hacia las personas LGBTI, este año ha calificado a las 10 empresas más comprometidas con la inclusión de personas LGBTI, estas son:  Accenture, Baker McKenzie, Google, IBM, grupo Ikea, Microsoft, PayPal,  Simmons & Simmons LLP, Coca-Cola, y Gap Inc.
Vale la pena aclarar que la ausencia de legislación en algunos países que proteja y reconozca los derechos de las personas LGBTI, son un desafío para las empresas que se comprometen a respetar  y apoyar los derechos humanos. No obstante, esto no debe utilizarse como una excusa para no actuar.
En Venezuela, algunas empresas transnacionales ya han comenzado a elaborar sus políticas internas de inclusión a personas LGBTI. Igualmente, lo han comenzado a hacer algunas organizaciones de derechos humanos a incluir en sus nominas a personas LGBTI. Tal es el caso de Amnistía Internacional, la cual mantiene una política de inclusión y no discriminación no solo en sus campañas sino también en sus políticas de contratación y normas de conducta interna, así como un protocolo contra el acoso sexual.
Ya en 2013, el Banco Mundial en su informe “la inclusión si importa” resaltó los beneficios para las empresas, la sociedad y el progreso económico mundial la incorporación de grupos minoritarios e históricamente excluidos como las mujeres, migrantes, indígenas y personas LGBTI.
La invitación es a los empresarios venezolanos a ser parte del progreso; a crecer y avanzar de la mano de la inclusión total y real en sus empresas. 
Escrito para Amnistía Venezuela

Agresión a lesbianas también es violencia de género


Al no ser algo que comúnmente reflejado en los medios de comunicación, es necesario visibilizar la violencia de la que son objeto las mujeres lesbianas, bisexuales y trans como miembros de un grupo minoritario y cuya circunstancia de discriminación y marginación se ve agravada debido a su orientación sexual, identidad y/o expresión de género.
Recordemos que recientemente, el 25 de noviembre, se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Desde 1981, militantes y activistas en favor del derecho de la mujer observaban esta fecha como un día de protesta y conmemoración contra la violencia que sufre la población femenina. La fecha fue elegida en memoria del brutal asesinato en 1960 de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de República Dominicana, por orden del dictador Rafael Leonidas Trujillo, quien gobernó el país desde 1930 hasta 1961.
Según las Naciones Unidas “en la actualidad, la violencia contra las mujeres y las niñas es una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo”.
En esta ocasión enfocaré mi análisis a la violencia hacia las mujeres lesbianas. Existe una situación de violación de derechos humanos debido a la negación e impedimento del disfrute de sus derechos fundamentales. En el caso de las mujeres lesbianas que se ven afectadas por diversos tipos de violaciones de derechos humanos, entre ellos el no reconocimiento de su derecho al matrimonio y a la protección de su familia homoparental.
La violencia intragénero no está incluida en la Ley de las mujeres a una vida libre de violencia. A pesar de ser una realidad, las parejas integradas por mujeres lesbianas también experimentan situaciones de violencia. Al momento en que se presentan no son consideradas en el marco de esta legislación dado que en esta ley el agresor debe ser de sexo/género masculino. Por ende, existe en vacío en la ley al no contemplar este tipo de violencia que es atendida bajo otras categorías como alteraciones a la convivencia ciudadana; es decir, casos de “riñas”, desorden u otro similar.
Con la violencia laboral muchas veces pasa inadvertida debido a la dificultad para demostrar su existencia. Puede consistir en la no contratación por ser lesbianas. En otras ocasiones se recurre a despidos injustificados bajo excusas de finalización de contratos, en otras se les impide el ascenso a mejores posiciones, se pueden dar situaciones de cambios o reasignación o no asignación de tareas, entre otras medidas que frenan el disfrute de un ambiente laboral adecuado.
Violencia sexual es usualmente ejercida por familiares o allegados quienes consideran que se trata de una desorientación o confusión y piensan que a través de “violaciones correctivas” se podrá modificar la orientación sexual de la mujer lesbiana.
También existe la violencia institucional a la que se enfrentan las mujeres lesbianas al no encontrar en las personas que están al frente de las instituciones la colaboración necesaria para recibir y procesar denuncias de violencia por razón de su orientación sexual. Algunos funcionarios se excusan detrás de la ignorancia o a la ausencia de un marco legal de protección a las mujeres lesbianas y de sanciones a este tipo de delito.
Asimismo, la violencia médica. Muchas veces las mujeres lesbianas son maltratadas en las consultas ginecológicas luego de revelar su orientación sexual. Son víctimas del rechazo por doctores que anteponen su homofobia a la ética profesional con la que deben actuar.
Y está la violencia mediática en la que la nula representación de las mujeres lesbianas en los medios de comunicación no contribuye a desmontar la imagen que de ellas se tiene. Es decir, la imagen de la mujer lesbiana masculinizada que no refleja la diversidad real. Por otro lado, se muestra a la mujer lesbiana como una fantasía sexual para hombres heterosexuales. Mostrar estas imágenes sesgadas de las mujeres lesbianas puede considerarse como violencia mediática.
Escrito para Alternos.la 

La vida de una lesbiana fuera del closet


“Salir del closet” es una expresión lingüística que se ha utilizado para referirse a la acción voluntaria y pública de una persona de expresar su orientación sexual no heterosexual. De tal manera que funciona como una analogía que ilustra la idea de mantener un aspecto de la vida encerrado, guardado u oculto, principalmente por temor a ser discriminado o estigmatizado por ser homosexual o bisexual; o dicho de otra manera, por no ser heterosexual.
En 1988, el psicólogo Robert Eichberg y el activista Jean O’Leary implementaron cada 11 de octubre como el Día Internacional para salir del Clóset, aprovechando la celebración de la Segunda Marcha por los Derechos de Gays y Lesbianas, que tuvo lugar en Washington DC, Estados Unidos, para pedir la igualdad de derechos para todas las personas sin discriminación. Los eventos del National Coming Out Day, o Día para salir del Closet, son usados para sensibilizar a la población general sobre los movimientos LGBTI en un esfuerzo de brindarles una cara más familiar.
A lo largo de los años han sido muchas las personas famosas que han expresado públicamente su homosexualidad o bisexualidad. Solo para mencionar algunos, los cantantes David Bowie, Freddy Mercury y Elton John lo hicieron en la década de los setenta. En los años noventa fueron la actriz Jane Marie Lynch, la cantante Melissa Etheridge y la que es considerada la salida del closet más famosa, la de la comediante norteamericana Ellen DeGeneres. Posteriormente, son muchos los personajes de la farándula y también del ámbito deportivo que han optado hacerlo.
Salir del closet es una decisión personal y voluntaria. Para hacerlo hay que tomar en consideración el ambiente en el que se hará. Por ejemplo, en países donde la homosexualidad es aún considerada un delito debe analizarse los riegos y las consecuencias de esta decisión.
A pesar de los múltiples beneficios que trae consigo salir del closet hay que ser valiente para emprender teniendo presente que aun cuando no haya situación de riesgo de muerte o castigo, existe la posibilidad de seguir siendo objeto de tratos crueles y degradantes. Otros actos de discriminación como tratamiento desigual en el lugar de trabajo, la no asignación de labores acorde con los conocimientos, limitaciones en ascensos e incluso el despido podrían ocurrir.
En el hogar siempre existe la posibilidad de no contar con la comprensión y el apoyo de los padres, hermanos y allegados. Amigos de la infancia o de la universidad podrían decidir alejarse y romper una relación.
Un sondeo ilustrativo de la realidad
Consulté a 22 mujeres no famosas sobre cómo se ha desarrollado su vida luego de haber expresado públicamente (a sus amigos, familiares o compañeros de trabajo) su orientación sexual no heterosexual, particularmente sobre dos aspectos, primero las razones que las llevaron a dar ese paso y cómo han sido tratadas por las personas a quienes le expresaron su realidad.
Les pregunté: ¿qué lleva a una mujer lesbiana a salir del closet?; ¿cómo te sentiste luego de haber hablado sobre tu sexualidad?; ¿te has sentido discriminada por algún familiar, compañero de trabajo o vecino, o has notado un trato diferente?
Las respuestas recabadas no pretenden ser una referencia generalizable ni tener carácter científico. Es más el resultado de una consulta informal entre mujeres que comparten una misma orientación sexual.
Varias expresaron haber salido del closet por estar cansadas de tener que mentir e inventar historias e incluso relaciones con hombres ficticios. Otras admitieron que nunca estuvieron en el closet porque siempre se sintieron atraídas por otras mujeres y lo asumieron sin mayores conflictos, además de haber encontrado apoyo en sus familiares. Otra razón que mencionó una sola de las consultadas es la necesidad de compartir con familiares y compañeros la felicidad que siente al lado del ser amado.
La mayoría expresó haberse quitado un peso de encima. Otras dicen que se sienten libres. Una comentó estar más relajada y mayor facilidad para socializar.
En cuanto a haber sido objeto de discriminación, dos chicas dijeron lo fueron en su lugar de trabajo por su apariencia “tomboy”; es decir, algo masculino. Una mujer relató que una amiga le dijo que se alejaría de ella por temor a que coqueteara con ella.
Naturalmente, la realidad es muy distinta para cada una y las reacciones de las personas cercanas son muy variadas.
Otros aspectos a considerar
Ciertamente, para quien ha decidido salir del closet la situación cambia de manera positiva, hay una sensación de liberación personal, quitarse un peso de encima. Resulta efectivo también para encontrar pareja, ya que se elimina el elemento de la duda.
La experiencia de vida fuera del closet también tiene un lado negativo. Hay mujeres heterosexuales que ven en esa mujer lesbiana la oportunidad de explorar sus fantasías sexuales y se aventuran a vivirla sin pensar que podrían estar jugando con los sentimientos de la otra persona, quien podría sentirse utilizada o ser tratada como un objeto sexual.
Por otro lado, algunas mujeres podrían optar por alejarse de la lesbiana por temor. Temor a poner en duda su sexualidad, temor a ser vista como lesbiana o por mantener una amistad con una mujer lesbiana.
Para la mujer lesbiana en esa situación podría ser agotador desde el punto de vista emocional tener que aclarar o explicar constantemente que sus intenciones hacia las compañeras de trabajo al invitarlas a tomar café, almorzar o salir al cine no necesariamente significa que hay una intención afectivo-sentimental.
En situaciones de salud, las mujeres lesbianas también pueden ser víctimas de discriminación por parte de ginecólogos, psicólogos o cualquier otro profesional no sensibilizado o aún con la creencia de que la homosexualidad es un trastorno mental.
Escrito para  Alternos.la  

jueves, 30 de noviembre de 2017

No estaba perdida ni de parranda


Estimadas todas y todos quienes me leen, no he abandonado mi blog, es solo que desde abril de este año 2017 he estado escribiendo para dos portales: Amnistía Internacional Venezuela  y  Alternos.La

Les comparto las publicaciones en ambos portales para que las lean si lo desean. Pronto seguiré por estos lados. 

Abril

Día internacional del beso (publicado en Oximity/portal cerrado)




jueves, 9 de noviembre de 2017

La Universidad ante las nuevas identidades de género y tipos de familias

Clase abierta La Universidad ante las nuevas identidades de género y tipos de familias

En el marco de la XXX semana de estudios generales de la Universidad Simón Bolívar estaré dictando una clase abierta el día 13 de noviembre de 2017 en la Sala Horowitz de la biblioteca. 

En el primer día de la XXX Semana de Estudios Generales, el Decanato y la Coordinación de Ciclo Profesional conjuntamente con el Departamento de Idiomas, presentarán la Clase abierta La Universidad ante las nuevas identidades de género y tipos de familias.

La clase abierta será el lunes 13 de noviembre a las 11:30 de la mañana en la Sala Horowitz  de la Biblioteca, y tendrá como expositora a la profesora Quiteria Franco, Magister en Lingüística Aplicada y activista de derechos humanos.

Franco explicará de qué van los estudios de género desde la perspectiva lingüística y de los derechos humanos y hará algunas recomendaciones sobre lo que considera debe ser la postura de la Universidad Simón Bolívar, como institución y comunidad universitaria.  

Según Franco, “los estudios de género son un campo académico multidisciplinario que aborda diversos temas,  tales como la sexualidad, el género y la política y los asuntos de las personas LGBTI, desde visiones tan distintas como la antropología, la sociología, la literatura y el lenguaje; desde la lingüística e inclusive con un enfoque de derechos humanos.  Ante las nuevas realidades sociales y los avances legislativos en el mundo en torno a las nuevas identidades de género y los modelos de familia legalmente reconocidos, nos planteamos la pregunta sobre cuál debe ser la posición de las Universidades Nacionales, tanto públicas como privadas, en relación a estos temas.” 

Les comparto el resto de la programación  


Recital de poesía norteamericana


Les cuento que el pasado 19 de octubre participé en un recital de poesía norteamericano en la Universidad Simón Bolívar.

La actividad fue organizada por la Dirección de Cultura como parte de la exposición fotográfica Visionario americano: La vida y los tiempos de John F. Kennedy.

Acá les dejo el video de la actividad. Mi presentación inicia en el minuto 32 







viernes, 11 de agosto de 2017

Derechos humanos vulnerados por negación de la identidad a personas trans


Los derechos humanos se entienden como todos aquellos derechos inherentes al ser humano sin distinción alguna por su nacionalidad, sexo o género,  origen étnico, edad,  color de piel, religión o cualquier otra condición. Estos derechos están interrelacionados, son interdependientes e indivisibles. Es decir,  que cuando se afecta, niega o vulnera uno de ellos, todos los demás se ven afectados.
El Estado venezolano está en la obligación de promover, proteger y  garantizar los derechos humanos de toda su población. No obstante, la realidad es que en el caso de las personas trans el Estado venezolano ha sido negligente en cuanto al reconocimiento de un derecho básico como es el derecho a la identidad. La falta de reconocimiento de este derecho ha derivado en la violación de muchos otros derechos como el derecho a la educación, al empleo, a la salud y a la alimentación.
Como parte de la campaña #StopTransfobia de Amnistía Internacional Venezuela se ha publicado un material audiovisual en el que tres mujeres trans  y tres hombres trans comparten sus testimonios sobre cómo les afecta en su vida diaria el no contar con un documento de identidad, (en Venezuela es la cédula de identidad y el pasaporte) acorde a su identidad que incluye el nombre y el género.
El primer testimonio que se presenta es el de Chrismar Landáez, de 39 años, quien nos relata  un testimonio de lo ocurrido en un consultorio médico. El trato cordial recibido al ser atendida cambia bruscamente luego de mostrar su cédula. En muchas ocasiones las personas trans se sienten tan vulneradas y expuestas que optan por no regresar a la consulta.  No acudir a las citas médicas trae como consecuencias enfermedades no tratadas, tratamientos abandonados,  y la aparición de infecciones de transmisión sexual que encuentran en las personas trans un vehículo sin freno para su propagación en mayor proporción que en el resto de las personas.  Vemos entonces como la negación de un documento de identidad afecta el derecho a la salud.
Luego escuchamos a Sam Marín, un hombre trans de 41 años quien comparte cómo su vida cambió drásticamente luego de haber hecho su transición de mujer a hombre. Sam es un hombre con un pasado exitoso profesionalmente con un título universitario en publicidad y mercadeo pero hoy en día vive y padece la negación del derecho al trabajo debido a la falta de un documento de identidad (cédula). Los empleadores se impresionan al ver su trayectoria laboral pero le niegan el empleo alegando no saber cómo lidiar administrativamente con la incongruencia entre su nueva identidad de género y su identidad legal. Su realidad afecta también a quienes dependen de él económicamente ya que es jefe de hogar y padre de una joven de 17 años.
En tercer lugar escuchamos a Francis Mora quien comparte su experiencia en el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería, la institución responsable de emitir el documento de identidad, mejor conocido como el SAIME. Donde se evidencia la falta de un protocolo de atención a las personas trans, lo cual vulnera su derecho a un trato digno y respetuoso y naturalmente la violación al derecho a la identidad por parte del ente encargado y responsable de su garantía.
Posteriormente, vemos a Sebastián Abreu quien asegura ser víctima de transfobia, es decir, de rechazo y discriminación por razón de su identidad y expresión de género.  Es muy común en Venezuela que durante los viajes por carretera se detenga a las unidades de transporte público para su inspección y se les pida a los hombres descender. Esto le sucedió a Sebastián en un viaje de desde Maracaibo a Caracas, la capital del país. Su derecho al libre tránsito y al disfrute y esparcimiento se ve afectado por la incómoda situación de tener que presentar una cedula de identidad que no refleja su verdadera identidad.
Christina Yélamo nos contó cómo se vio forzada a abandonar sus estudios universitarios ante la negativa de sus profesores a permitirle firmar la lista de asistencia con el nombre y el género con el que ella se identifica.  Su derecho a la educación se ve afectado por no contar con un documento de identidad acorde a su género.
Finalmente, Alejandro Hidalgo nos relata cómo su derecho a la alimentación se ve afectado desde que en los locales comerciales y de expendio de alimentos se solicita el documento de identidad para adquirir desde una goma de mascar hasta un kilo de pollo. La situación de exposición y vulneración ante una multitud es algo que violenta su dignidad.
Las personas trans no deberían ser sometidas a todas estas situaciones que las llevan a un estado de indefensión legal, y recibir tratos crueles y denigrantes. Venezuela debe permitir el cambio de nombre y género de las personas en todos sus documentos de identidad y así cumplir  con su deber de protección y garantía de los derechos humanos a todos sus ciudadanos sin discriminación alguna sin someterles a tratos y requisitos patologizantes, sino apegados a los estándares internacionales establecidos por la ONU y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El video de Amnistía Internacional es particularmente educativo y emotivo,  en el que además se aclaran conceptos como el género y sexo, hombre y mujer trans, transfobia, identidad de género y el derecho a la identidad. Los invito no solo a verlo sino a compartirlo con el propósito de que llegue a quienes tienen la responsabilidad de emprender los cambios legales e institucionales para que los derechos de las personas trans no sigan siendo violados como consecuencia de la falta de una cédula acorde a su identidad y expresión de género.
También puedes sumarte a la campaña firmando para exigir al Registro Civil garantizar de inmediato el cambio de nombre a las personas trans que así lo soliciten sin mayores requisitos que los establecidos en la ley en el siguiente enlace: https://amnistiaonline.org/StopTransfobia/ 

Publicado originalmente en Amnistía Internacional